¡Clamor por justicia! Tercer día del juicio por el femicidio de la educadora Doris Franco
"Han sido dos años de espera. La familia ha soportado un profundo dolor y ahora solo espera que la justicia cumpla con su deber", dijo el abogado.
El Ministerio Público, la parte querellante y los familiares de la víctima solicitarán que, en caso de una sentencia condenatoria, Bosco Bolívar Barrera reciba una pena de 30 años de prisión. Foto. Melquíades Vásquez
El grito de "¡Justicia para Doris!" sigue retumbando en los pasillos del Órgano Judicial de Santiago, donde se desarrolla el tercer día del juicio oral contra Bosco Bolívar Barrera, acusado por el femicidio de la querida educadora Doris Franco, un crimen que hace dos años estremeció a toda la provincia de Veraguas.
Familiares, amigos, docentes, grupos organizados y miembros de la comunidad permanecen atentos al desarrollo del proceso, con la esperanza de que el Tribunal dicte un fallo que haga justicia por la muerte de la maestra, quien perdió la vida tras recibir múltiples heridas con arma blanca, según la investigación del Ministerio Público.
El abogado querellante, Yairo Fernández, explicó que el juicio ha avanzado de manera favorable y adelantó que, de no surgir contratiempos, este jueves podrían iniciar los alegatos finales, una de las etapas decisivas antes de que el Tribunal emita su veredicto.
"Han sido dos años de espera. La familia ha soportado un profundo dolor y ahora solo espera que la justicia cumpla con su deber", manifestó el jurista.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada lo protagonizó Silvino Franco, padre de la educadora, quien, con la voz entrecortada, aseguró que no descansará hasta que se haga justicia por la muerte de su hija.
"Lo único que pido es que la justicia le caiga con todo el peso de la ley a quien me arrebató a mi hija", expresó visiblemente afectado.
El Ministerio Público, la parte querellante y los familiares de la víctima solicitarán que, en caso de una sentencia condenatoria, Bosco Bolívar Barrera reciba una pena de 30 años de prisión, la máxima sanción que buscan en este proceso.
Mientras el juicio entra en su fase decisiva, Veraguas permanece pendiente de un caso que ha despertado indignación, dolor y un fuerte reclamo ciudadano para que la violencia contra las mujeres no quede impune. En las afueras del tribunal, la esperanza sigue siendo una sola: que la justicia hable en nombre de Doris Franco.