Proteger a quienes cuidan pacientes en casa, es una prioridad
Y a pesar de que el Ministerio de Salud tiene un plan para evitar poner en peligro a quienes cuidan a pacientes positivos en casa, hay denuncias de que las medidas no se están cumpliendo.
Mantener limpio el entorno es la principal forma de evitar la propagación del mortal virus.
Hasta el momento hay 1,680 personas en sus casas con coronavirus. Y mucha gente se pregunta, ¿si sus cuidadores están a salvo de contraer la enfermedad, si el Ministerio de Salud tiene la suficiente capacidad para darles seguimiento y si el Estado ha hecho un trabajo efectivo para que los pacientes no sean víctimas de discriminación?
En teoría estas posibilidades están cubiertas. El Minsa elaboró el Plan Operativo para la Contención del COVID-19, que dedica amplios párrafos para evitar que la enfermedad se propague en los hogares de los infectados por falta de información, cuidados o equipos.
Sin embargo, contagiados y familiares se quejan en las redes sociales de que no han recibido la atención necesaria, ni personal ni por teléfono.
Un paciente de COVID-19 que está aislado en su casa dijo a Panamá América que el Minsa no ha ido a verlo con frecuencia como prometió ni le ha dado seguimiento por teléfono.
Según el plan del Minsa, es "prioridad" que la enfermedad no se propague en el entorno familiar y por ello afirma que a cada familia se le dicta un instructivo de cómo garantizar el aislamiento de los pacientes con COVID-19 y la desinfección de la casa y los utensilios utilizados, los cuales deben ser suministrados por el Minsa.
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Para confirmar que los familiares entendieron claramente las medidas de seguridad sanitaria, el personal médico debe hacerles preguntas y pedirles que les muestren cómo se usa el Equipo de Protección Personal (EPP) contra el coronavirus.
Se calcula que cada paciente de COVID-19 puede contagiar a entre tres y cinco personas y estas a igual cantidad sucesivamente.
Y, de acuerdo con el plan, los cuidadores deben tener claro a dónde deben acudir, en caso de alguna complicación.
El Minsa cuenta con un equipo de atención rápida contra el COVID-19, compuesto por un doctor y una enfermera que contarán con un transporte para atender a los pacientes.
Pero para que una persona sea declarada "caso leve" de COVID-19 y pueda ser monitoreada en su casa o en un albergue tiene que estar fuera de los grupos de riesgo y no sufrir hipertensión, diabetes, falla renal, antecedente de neumonía y obesidad, entre otras.
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Todo el que tenga a su cargo a un paciente con COVID-19 tiene derecho, además, a exigir un soporte psicológico, ya sea de forma presencial o telefónica.
En un punto del plan del Minsa se plantea que los pacientes deberán tener un "estricto seguimiento" médico para evitar que los cuidadores sean contagiados con coronavirus.
Sin embargo, no cualquier domicilio califica para mantener en aislamiento a un positivo por COVID-19, tiene que cumplir con requisitos de seguridad para evitar no solo el contagio de los familiares, sino también de sus vecinos.
El Minsa está obligado, según el plan, a darle un seguimiento frecuente a la familia para confirmar que cumple con los estándares de limpieza y de cuarentena.
Esto, a través de un canal de comunicación continuo, que podría consistir en visitas personales o llamadas telefónicasa los afectados por el COVID-19.
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