'Tips' para controlar el frizz en climas húmedos
Aunque no es posible eliminar el frizz por completo, algunos hábitos y productos adecuados ayudan a mantener el cabello más suave, definido y manejable.
Una rutina enfocada en la hidratación ayuda a mejorar la apariencia. Foto: Ilustrativa / https://chatgpt.com/
Quienes viven en zonas de clima cálido y húmedo saben que el frizz puede aparecer incluso poco después de peinarse. El cabello comienza a encresparse, pierde definición y resulta más difícil de controlar. Aunque suele asociarse con la humedad ambiental, este fenómeno también está relacionado con el estado de la fibra capilar y los hábitos de cuidado.
El frizz se produce cuando la cutícula, la capa externa que protege el cabello, está levantada o dañada. En esas condiciones, la fibra absorbe con mayor facilidad la humedad del ambiente, se hincha y altera su forma natural. El resultado es un cabello con mechones rebeldes, menos brillo y una textura más áspera.
La dermatóloga Shari Lipner, profesora clínica de Dermatología en Weill Cornell Medicine, explicó en declaraciones a The New York Times que el cabello seco o dañado es más propenso al frizz porque su cutícula pierde la capacidad de retener adecuadamente la humedad. Según la especialista, una rutina enfocada en la hidratación ayuda a mejorar la apariencia y resistencia del cabello.
Uno de los primeros pasos para controlar el frizz es utilizar un champú y un acondicionador formulados para aportar hidratación. Estos productos ayudan a mantener la fibra capilar flexible y reducen la pérdida de agua, un factor importante para conservar la cutícula más uniforme.
Después del lavado, aplicar una crema para peinar, un sérum o unas gotas de aceite capilar puede crear una barrera que limite la entrada de humedad del ambiente. La cantidad debe ajustarse al tipo de cabello para evitar un aspecto pesado o grasoso.
La forma de secar el cabello también influye. Frotarlo con fuerza usando una toalla tradicional puede aumentar la fricción y favorecer el frizz. En su lugar, los especialistas recomiendan retirar el exceso de agua con una toalla de microfibra o una camiseta de algodón, presionando suavemente sin restregar.
El uso frecuente de planchas, rizadores o secadores a temperaturas elevadas también puede deteriorar la cutícula. Si se utilizan herramientas de calor, es recomendable aplicar previamente un protector térmico y elegir temperaturas moderadas para reducir el daño acumulado.
La dermatóloga Crystal Aguh, directora del programa de trastornos capilares de Johns Hopkins Medicine, señaló en una entrevista con Allure que mantener el cabello hidratado y minimizar las agresiones mecánicas y térmicas son algunas de las estrategias más eficaces para reducir el frizz y prevenir el quiebre de la fibra capilar.
Otro error frecuente es cepillar el cabello cuando está completamente seco, especialmente si es rizado u ondulado. En muchos casos, desenredarlo mientras aún está húmedo y con acondicionador ayuda a conservar mejor la definición y evita que la cutícula se altere innecesariamente.
La frecuencia del lavado también merece atención. Lavar el cabello más veces de las necesarias puede eliminar parte de los aceites naturales que ayudan a proteger la fibra capilar. La cantidad de lavados ideal dependerá del tipo de cabello, el nivel de actividad física y la producción de grasa del cuero cabelludo.
Aunque la humedad no puede evitarse, sí es posible reducir su impacto con una rutina de cuidado adecuada. Mantener el cabello hidratado, protegerlo del calor excesivo y utilizar productos acordes con sus necesidades son medidas que ayudan a controlar el frizz y conservar una apariencia más saludable durante todo el año.