Árboles tropicales son mejores 'vecinos' que los árboles de los bosques templados
El estudio fue dirigido por Han Xu, profesor de la Academia China de Silvicultura; Matteo Detto, investigador asociado de STRI.
Interacciones positivas son más habituales en los bosques tropicales. Foto: Cortesía
Los árboles tropicales son mejores vecinos que los árboles de los bosques templados, según un nuevo estudio publicado en la revista Nature por investigadores de 29 instituciones diferentes, entre ellas el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y la red global ForestGEO de sitios de monitoreo forestal.
El estudio fue dirigido por Han Xu, profesor de la Academia China de Silvicultura; Matteo Detto, investigador asociado de STRI y becario de investigación de la Universidad de Princeton; y Suqin Fang, profesora asociada de la Universidad Sun Yat Sen. El hallazgo del equipo —que los árboles que crecen más cerca del ecuador tienen interacciones más positivas con sus vecinos— podría ayudar a explicar por qué los bosques tropicales albergan tantas especies de árboles, lo que los convierte en algunos de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta.
“La mayoría de las investigaciones se han centrado en la competencia y otras interacciones negativas entre los árboles, pero estos también pueden ayudar a sus vecinos de muchas maneras”, afirmó Detto. “Hemos descubierto que estas interacciones positivas son más habituales en los bosques tropicales, lo que añade otra pieza al rompecabezas que nos permite comprender su extraordinaria diversidad”.
Estas conclusiones se basaron en una comparación de 17 sitios de estudio forestal en América del Norte y del Sur, Asia, África y Oceanía, e incluyeron casi 3 millones de árboles que representaban a más de 5,000 especies. Los investigadores de estos bosques, miembros de la red ForestGEO de sitios de investigación forestal, utilizan todos los mismos métodos para medir, cartografiar y marcar cada árbol de más de un centímetro de diámetro, lo que les permite comparar bosques de todo el mundo.
Puede parecer que los árboles simplemente están ahí, pero interactúan con sus vecinos tanto de forma positiva como negativa. Se considera que una especie arbórea tiene relaciones positivas (facilitadoras) con sus vecinos si cuenta con más vecinos, y más diversos, que la media de todo el bosque de ese sitio, y una relación negativa con sus vecinos si tiene una abundancia y riqueza de especies inferiores a la media.
Aunque la proporción de árboles con interacciones de vecindad positivas y negativas es más o menos igual en todos los bosques tropicales de este estudio, la proporción de especies arbóreas con más vecinos y con una mayor diversidad de vecinos disminuye en los bosques más alejados del ecuador.
Los autores creen que puede haber más interacciones positivas (facilitadoras) entre los árboles en los trópicos porque:
1) Cuanto más lejos del ecuador, menos árboles hay de la familia de las leguminosas. Los árboles leguminosos capturan nitrógeno del aire y lo convierten en una forma disponible en el suelo para que sus vecinos lo utilicen. Un estudio anterior realizado por investigadores de STRI en Panamá demostró que los árboles leguminosos pueden acelerar la recuperación de un bosque tras la tala o el despeje para la agricultura, ya que capturan nitrógeno y carbono más rápidamente que otros árboles. Su capacidad para capturar o “fijar” nitrógeno del aire y liberarlo en el suelo a medida que el bosque se recupera tiene implicaciones de gran alcance para los proyectos de restauración forestal.
2) Los árboles tropicales están asociados a hongos micorrízicos no arbusculares que se extienden por el suelo y ayudan a árboles de diferentes especies a capturar nutrientes escasos.
3) El “efecto de protección del dosel” es menor cuanto más lejos se está del ecuador. Los árboles gigantes de la selva tropical actúan como cuidadores de especies más pequeñas, protegiendo a estos vecinos de las altas temperaturas y la sequía.
Dos estudios previos realizados en Estados Unidos y China, publicados en la revista Nature Human Behavior, revelaron que las personas son más afables, emocionalmente estables y abiertas a nuevas experiencias cuando crecen en climas más cálidos, más cercanos a nuestra temperatura óptima de 72 °F (22.2 °C). A medida que el planeta se calienta, ¿se convertirá en un lugar más acogedor en general?
La financiación de esta investigación provino de la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, U22A20449 y U23A20156, y de una beca de investigación para institutos sin ánimo de lucro de la CAF, CAFYBB2017ZE001.