Analistas proyectan un crecimiento económico superior al 5% para Panamá en 2026: ¿Cuáles serán los pilares?
Entre los motores principales para 2026 destaca la posible reactivación de la mina, la concesión de los puertos y desarrollo de nuevas terminales portuarias.
Los indicadores macroeconómicos son favorables.
Panamá podría registrar en 2026 uno de los desempeños económicos más sólidos de los últimos años. Analistas proyectan que el Producto Interno Bruto (PIB) del país crecerá por encima del 5%, impulsado por la reactivación de grandes proyectos, el dinamismo del Canal, el fortalecimiento del sistema financiero y una recuperación sostenida del empleo.
Se trata de un análisis presentado por la firma Mens Consultores durante el Desayuno Empresarial de la Asociación de Empresas del Área Panamá Pacífico (ADEDAPP), luego de un 2025 que, preliminarmente, estaría cerrando con un crecimiento superior al 4%. Las perspectivas para el próximo año apuntan a una aceleración económica relevante. Las proyecciones indican que el crecimiento del PIB podría situarse en 5.57% en 2026.
El director ejecutivo de ADEDAPP, Juan McKay, se mostró optimista ante la presentación del análisis y expresó que “las áreas económicas especiales, como Panamá Pacífico, son un pilar estratégico dentro de este escenario de crecimiento. Estos ecosistemas atraen inversión extranjera directa, generan empleo formal, promueven transferencia de conocimiento y fortalecen sectores clave como logística, comercio, manufactura y servicios globales. Su impacto trasciende nuestras fronteras, posicionando a Panamá como un hub regional competitivo y confiable”.
Un 2025 de bases sólidas
El año 2025 dejó indicadores macroeconómicos favorables. La inflación se mantuvo prácticamente nula, en -0.2%, mientras que el desempleo se ubicó por debajo de los dos dígitos, en torno al 8.5%, lo que en palabras del economista Mike Magallón, de Mens Consultores, el cierre del año fue “bastante bueno”, con un crecimiento del PIB por encima del 4% y una inflación sorprendentemente baja, lo que consolida un escenario macroeconómico estable.
Estas condiciones han sentado las bases para un 2026 con mayores expectativas, apoyadas tanto en variables internas como en factores estratégicos impulsados por el Gobierno.
Proyectos clave impulsarán el crecimiento
Entre los motores principales para 2026 destaca la posible reactivación de la mina de cobre, la concesión de los puertos (Balboa y Cristóbal), desarrollo de nuevas terminales portuarias y la continuidad de proyectos vinculados al Canal de Panamá.
El resumen de las proyecciones indica que para 2026 la inflación se mantendría por debajo del 2%, el desempleo bajaría de 7% y el PIB crecería por encima del 5%. En materia de empleo, la reapertura de la mina podría generar aproximadamente 50,000 empleos directos e indirectos, reduciendo la tasa de desempleo en 2.35 puntos porcentuales. A esto se sumarían unos 10,000 puestos vinculados a nuevos proyectos portuarios —5,000 durante la construcción y 5,000 permanentes—.
El análisis sostiene que el empleo es el principal desafío macroeconómico del país, pero también la llave para sostener un crecimiento superior al 6% en el mediano plazo, al activar el círculo virtuoso de ingreso, consumo e inversión.
Canal, finanzas y turismo: sectores estratégicos
El Canal de Panamá continúa siendo un pilar fundamental. La eventual construcción de una represa en el río Indio permitiría aumentar entre cuatro y cinco tránsitos diarios en las esclusas neopanamax, lo que podría traducirse en más de mil millones de dólares adicionales en ingresos anuales.
El sector financiero también muestra dinamismo, con crecimiento sostenido en banca, seguros y mercado de valores. “A pesar de todas las listas en las que han incluido a Panamá, los activos totales del centro financiero panameño son casi 2 veces el PIB de país”, resaltó Magallón, al tiempo que advirtió: “No nos sacarán de las listas, porque la intención de ellos es que Panamá cambie su modelo territorial de impuestos a impuestos globales. Ahora, el país tendrá que decidir si desea seguir peleando contra eso o no, qué implicaría; si quiere atraer los bancos de Europa o no, si pretende atraer más negocios de Europa o no, porque Panamá no tiene la fuerza para hacer una retaliación completa.
Aunado a los buenos resultados del centro financiero, se suma el turismo, que viene de registrar cifras récord y podría consolidar una nueva expansión en los próximos años. También, las zonas francas y áreas económicas especiales, como Panamá Pacífico, son vistas igualmente como catalizadores importantes, especialmente para fortalecer el comercio, el sector más grande de la economía.
Mejora fiscal y reducción del déficit
En el frente fiscal, el Gobierno inició el año con una recompra de deuda que podría reducir el pago de intereses entre 500 y 750 millones de dólares anuales, dependiendo de cómo se estructuren las operaciones. Además, ya se han recogido cerca de 200 millones de dólares en deuda en una primera transacción.
La mina de cobre, por su parte, podría aportar al menos 500 millones de dólares en ingresos al Estado, fortaleciendo el balance fiscal y ayudando a reducir el déficit.
Desafíos estructurales
No obstante, el optimismo, persisten retos estructurales. Entre ellos destacan la necesidad de seguir reduciendo el gasto público y la planilla estatal, así como definir una estrategia clara frente a las listas fiscales internacionales.
Con inflación proyectada en 1.1% y desempleo estimado en 7.4% para 2026, el panorama macroeconómico luce estable. Las proyecciones apuntan a un crecimiento del PIB de 5.57%, lo que colocaría a Panamá entre las economías más dinámicas de la región.
El desafío será convertir este impulso en un crecimiento sostenible, apoyado en inversión, empleo formal y disciplina fiscal. Si los grandes proyectos avanzan según lo previsto y se mantiene la estabilidad macroeconómica, 2026 podría consolidarse como un año clave en la nueva fase de expansión económica de Panamá.