Repostería para los inexpertos
Diversas ideas para presumir ser un diestro sin apenas mancharse las manos en acción.
Se puede ser un gran repostero, aunque nunca hayas sentido la vocación, no sepas darle la vuelta a la tortilla y no diferencies los bizcochos de los deliciosos pudines.
Se puede presumir los bocados sin haberse manchado ni un poco las manos en la cocina.
- Tarta o bizcocho americano: El clásico bizcocho americano es una de las opciones más recurrentes a la hora de sorprender a los invitados. Es ideal, sobre todo para el desayuno o la merienda. Se puede acompañar con café.
Se adornan con miel, siropes de frutas y chocolate caliente.
- Bollos de canela: Son originarios de Suecia, no faltan en ningún hogar. Y no solo en las casas suecas, también en la mayoría de los países nórdicos. Su textura es de pan dulce, como pan de leche, y se les puede espolvorear azúcar para que queden deliciosos.
- Donuts de azúcar: Que los donuts nos vuelven locos es una verdad universal, pero es difícil que, cuando uno se encierra en la cocina, salga con un bollo agujereado en el medio, igual que el que compramos en el supermercado o devoramos por la mañana en alguna cafetería. Estos son difíciles de hacer si no tenemos el truco bien ensayado. Pero hay que atreverse.
Este preparado consigue que en un abrir y cerrar de ojos nos convirtamos en los creadores, dueños y señores de los donuts de azúcar (casi) más deliciosos del mundo.
- Brownies: Es uno de los postres adorados. Su contradictoria mezcla de bizcocho esponjoso, chocolate caliente, nueces y helado lo ha convertido en uno de los pedidos más habituales después de comer. Se trata de un pastel pequeño para los que no conocen y sobre su origen existen mitos.
El primero se refiere a un chef que, por accidente, derramó chocolate derretido en una masa de galleta. El segundo, hace referencia a un despiste, un olvido de harina en la base. Y el tercero, el más extendido, sitúa a una mujer en la prehistoria del brownie, una cocinera que no tenía polvo de hornear e improvisó la receta.
Este preparado está pensado para elaborarse entre 15 y 18 porciones.
- Salsa de cerezas para relleno: Las tartas ganan muchos puntos cuando, al morderlas, se derrama por nuestra boca alguna salsa rompedora. El sabor cambia completamente dándole al postre un toque especial.
A pesar de que el relleno de chocolate es el más habitual, existen variantes, que van desde salsas de frutas, cerezas, hasta crema pastelera, de vainilla...