Ismael Pittí, el cabo premiado con jugosos ascensos por torcer la justicia en tiempos de Varela y Nito, vuelve a escena
Una certificación, del 27 de abril de 2026, confirma que Ismael Pittí tuvo un ascenso meteórico entre 2015 y 2023 .
Ismael Pittí se dio por casi una década la gran vida en Estados Unidos.
El fantasma de Ismael Pittí, el cabo de la Policía Nacional que fue designado en Washington en un cargo diplomático exclusivo para oficiales de rangos superiores en el gobierno de Juan Carlos Varela, vuelve a aparecer por los pasillos de las salas judiciales panameñas.
En medio del proceso que enfrentan Ronny Rodríguez y William Pittí dentro del caso Pinchazos, su nombre resuena con fuerza. Y es que según denuncia el abogado Roniel Ortiz, Ismael Pittí ha devengado onerosos salarios a costa de mentiras.
"Ese hombre se ganó lo que no se gana un policía trabajando toda su vida, en 25 o 30 años. Se la ganó (la plata) este sinvergüenza por ir a pegar mentiras", dijo Ortiz.
El letrado agregó que cuenta con certificaciones que indican que Ismael estuvo nombrado casi 10 años con un salario de más de $10,000.
La buena fortuna de Pittí comenzó en el gobierno de Juan Carlos Varela y se prolongó durante la administración de Laurentino Cortizo. Su rol como testigo protegido fue clave en su meteórico ascenso.
De acuerdo con información obtenida por este medio, Ismael Pittí Branda es una unidad inactiva de la Policía Nacional, tras haber renunciado el 26 de junio de 2024.
En 2011, Ismael era un simple cabo primero, pero luego el 16 de diciembre de 2015 pasó a ser sargento segundo y cuatro años después, el 1 de diciembre de 2019, ya con Laurentino Cortizo como presidente, subió a sargento primero. La certificación, con fecha del 27 de abril de 2026, indica además que el 17 de noviembre de 2023, Pitti fue ascendido a subteniente.
Con respecto a las licencias con sueldo, Pittí gozó de este beneficio desde el 8 de agosto de 2014 hasta el 28 de abril de 2023.
También es curioso que Pitti aterrizó en Washington cuando se le concedió la figura de "testigo protegido" y se le nombró agregado policial acreditado en la misión permanente de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y terminó atendiendo por seis meses un curso de inglés general.
Se estima que en salarios, Pittí habría devengado en casi una década una cifra superior al millón de dólares.
Sus funciones en Washington, según un informe preparado por el propio Ismael, incluían velar para que los funcionarios de la misión permanente de Panamá mantuvieran su estación de trabajo funcional. La configuración de una red de trabajo de las impresoras, a fin de que los funcionarios pudieran compartir dicho recurso. También editaba videos, hacía plantillas de invitaciones y notas y ordenaba expedientes.
Su testimonio dentro del caso Pinchazos ha sido calificado como "el más caro en la historia de Panamá".