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Sin tapones peligrosos en las venas
Aleida Samaniego C. - Publicado:
María Juaréz es una mujer con sobrepeso, con colesterol alto, fumadora y con un ritmo de vida muy acelerado.Ella no piensa que todos estos factores representan un riesgo para sufrir Enfermedades Cardiovasculares (ECV).Hasta que un día, un leve infarto afectó su corazón y fue directo al hospital.Allí conoció que los altos niveles de colesterol en la sangre fueron la génesis de la aterosclerosis.Desde que se le diagnóstico esta condición empezó a cambiar su alimentación y hacer ejercicios, sin embargo, el cigarrillo no lo pudo dejar, y su riesgo de morir por infarto continuaba siendo de un 30%.Al final de la historia, Muñoz dejó de controlarse el colesterol y murió convirtiéndose en una cifra más de los 17 millones de personas que fallecen cada año por enfermedades cardiovasculares, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).Debido a este panorama, científicos y profesionales de la salud han realizado un sinnúmero de estudios en busca de soluciones a este padecimiento.El último estudio presentado demuestra científicamente los efectos beneficiosos sobre la aterosclerosis en personas con signos tempranos de enfermedad de las arterias carótidas y con bajo riesgo de sufrir enfermedad arterial coronaria (EAC), este estudio se llama METEOR.De acuerdo con el cardiológo Alvaro Ruíz, de la Universidad Javeriana de Colombia, METEOR mostró que los sujetos que utilizaron CRESTOR (rosuvastatina) de 40mg (medicamento contra la aterosclerosis) presentaron una progresión más lenta de la aterosclerosis en comparación con el grupo placebo y la enfermedad no avanzó durante los dos años que duró el estudio.Es decir, se pudo demostrar que el medicamento no solo baja el colesterol, sino que mejora las arterias.La data presentada en la 56ta Sesión Científica Anual de la Sociedad Norteamericana de Cardiología (ACC por sus siglas en inglés), en Nueva Orleans, Estados Unidos, planteó que los pacientes que tomaron CRESTOR de 40 mg.con niveles moderadamente altos de LDL-C o colesterol "malo" (media de 154 mgdL) y sin aterosclerosis establecida, experimentaron una disminución de 0.0014 mm por año en la media máxima del grosor de la íntima-media de la carótida - un marcador de la aterosclerosis, comparado con una progresión de 0, 0131 mm.por año del grupo placebo (p