Anam aclara aspectos sobre la caza de algunas especies para subsistencia
Estas comunidades que viven en zonas apartadas como las comarcas y Darién dependen del recurso que les ofrece la naturaleza, pero no pueden exceder su consumo, explicó Carmen Medina, coordinadora de Biodiversidad y Vida Silvestre de la Anam.
La tradición de cazar especies endémicas en Panamá ha sido parte de la cultura de varios grupos indígenas que dependen de esta actividad para su subsistencia, no obstante, la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) establece penas de prisión a quienes comercializan animales en peligro de extinción.
Estas comunidades que viven en zonas apartadas como las comarcas y Darién dependen del recurso que les ofrece la naturaleza, pero no pueden exceder su consumo, explicó Carmen Medina, coordinadora de Biodiversidad y Vida Silvestre de la Anam.
La bióloga sostiene que “existen prohibiciones de cacería y multas que pueden incrementarse según el daño que produzcan a las especies amenazadas”, tales como el conejo pintado, el zaíno, el corso de cola blanca y la tortuga, entre otras, que han sido declaradas como en vía de extinción.
En las comunidades donde se ha comprobado la caza de subsistencia no se prohíbe consumir estos animales, siempre y cuando no se afecte la ecología del sector y utilicen métodos de cacería reglamentados.
“Cinco animales para una comunidad se puede avalar, pero si toman 15 o 20, entonces se considera como una falta. La subsistencia se da más en las comarcas”, reiteró la coordinadora del Anam.
Para quienes cazan estos animales, la Anam debe reglamentarlos y a la vez exhortar a que preserven la vida silvestre, pues aunque este año se han dado menos reportes de cacería ilegal, las afectaciones del hombre han sido muchas.
La Ley 39, que reglamenta la caza en Panamá, establece todas la prohibiciones y sanciones de tipo penal, según la especie que resultó afectada.
“No podríamos decir directamente si hay una disminución en la cacería de animales, pero en comparación con el año pasado, se han dado menos reportes”, manifestó la vocera del Anam.
Al sorprender a un cazador, la Anam decomisa el animal muerto, o la carne, y se comunica con el personal de la Policía Nacional más cercano. Luego, pasan al individuo al Ministerio Público (MP) para ser procesado.