Jornada de oración por la paz
Estamos cansados de tantos insultos hacia esta provincia que hasta los medios dicen dando consejos falsos no vengan a Colón, cuando aquí en este lugar es donde sale la más grande producción financiera del país.
Jornada de oración por la paz
Colón, provincia de la costa atlántica, la cual en sus tiempos era llamada la "Tacita de oro", donde piratas y corsarios anhelaban llegar por ser ella un lugar bello y apto para el comercio. Tierra que produce leche y miel. Pero hoy no vemos esa cara colosense, ya que está bañada de sangre, calles sucias, con aguas con excretas, edificios al borde del colapso, gente sin rumbo.
Esta es la cruda realidad que presentan los medios televisivos. En realidad, ¿es Colón esta máscara que desean vender? La respuesta es un ¡nooo rotundo!, en Colón sí hay cosas buenas. Casa de grandes deportistas que han llenado de gloria a nuestro país, Panamá. Y qué decir del comercio. Aquí en nuestra tierra encontramos los puertos de Manzanillo, Colón Container Terminal, Panamá Port y la prestigiosa Zona Libre de Colón. Es por eso por lo que la ciudadanía colonense quiere hacer sentir su fuerza de que aquí en Colón los buenos somos más. Es por eso por lo que levantamos nuestro grito con fuerza y entusiasmo, pero no con palos y puñetes, sino como manda la Biblia cuando nos dice: Si tú vienes contra mí con espada y jabalina, yo vengo contra ti en el nombre del Señor Jesucristo, el cual murió en la cruz del calvario para sanar nuestras heridas y dolencias. Es por esta razón por la que la iglesia Casa del Alfarero, liderada por su pastor el reverendo José Pimentel, salió a las calles a pelear por nuestra provincia, clamando al Dios de los cielos de rodillas. Para que nuestras calles, callejones, edificios, casas y todo el territorio colonense esté lleno de la presencia del Dios altísimo.
Estamos cansados de tantos insultos hacia esta provincia que hasta los medios dicen dando consejos falsos no vengan a Colón, cuando aquí en este lugar es donde sale la más grande producción financiera del país.
Queremos decir al mundo entero que en esta provincia colosense hay muchas personas, de prestigio, educadas, las cuales deseamos darles a nuestros hijos y futuras generaciones un lugar digno donde vivir en un ambiente de paz y armonía.
Colón cuenta con una pequeña parte, muy diminuta, de delincuentes, los cuales empañan nuestra provincia, pero a estos muchachos jóvenes no los vamos a excluir ni vamos a sacar nuestro dedo para acusarlos; al contrario, oraremos para que el Señor nos haga el milagro de rescatarlos y formarlos con valores y principios.
Para Colón vienen días mejores, vienen días en que la leche y la miel va a fluir, pero tal como es el caso del diamante en bruto, para que se convierta en piedra preciosa debemos pasarlo por el fuego y estamos pasando por el fuego, pero los entendidos nos paramos en la brecha y levantamos nuestro grito de alabanzas al Dios de los cielos para que haga su obra en nuestra prestigiosa ciudad de Colón. Los buenos colonenses somos más, orgullosos los C-3.
Docente