Países impactados por la ampliación
Docente Jubilado/Universidad de Puerto Rico en Humacao De acuerdo con Eduardo Robles, la nación centroamericana que pueda terminar su propio proyecto de un canal será la
Docente Jubilado/Universidad de Puerto Rico en Humacao
De acuerdo con Eduardo Robles, la nación centroamericana que pueda terminar su propio proyecto de un canal será la que más se beneficiará significativamente de la ampliación del Canal de Panamá.
El aumento de la presencia de empresas chinas en Centroamérica, atraídas por la construcción de canales en la región que hasta ahora se consideraba el patio trasero de Estados Unidos, es porque “es de interés geopolítico y estratégico el tener un segundo canal para contar con más opciones para el tránsito de materias primas compradas por sus empresas” (Ellis, 2009). El control de estos canales potencia la naturaleza geoestratégica de los mismos, ya que los poderosos países que en su construcción invierten, defenderán su presencia en Centroamérica. Su valor no solo se mide en términos comerciales, sino también en su posible empleo para fines militares. Habrá que ver cuántos de ellos se adhieren a la Convención de Constantinopla (1888) que estableció la neutralidad del canal de Suez y que también adoptó el Canal de Panamá. Esto garantizará el libre tránsito por estos canales, en tiempos de paz y de guerra.
Guatemala y El Salvador
El Corredor Interoceánico de Guatemala es una iniciativa de carácter privado, a través del territorio. El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, aprovechó una visita a Taiwán para anunciar lo “avanzado” de su plan para construir un canal seco de 390 kilómetros que incluiría una línea de tren, un gasoducto y oleoducto, una carretera de alta velocidad y dos puertos, uno en cada océano. El costo se ha estimado en 7,000 millones de euros y se conocerá como Corredor Interoceánico de Guatemala. Se trata de una alianza público-privada y deberá estar en funcionamiento para el año 2020, después de 7 años de construcción. Este canal seco, según la Autoridad Marítima Portuaria, conectará los puertos Acajutla de El Salvador, Barrios y Santo Tomás de Castilla de Guatemala.
También el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, hizo público que firmará un memorando de entendimiento con la empresa de capital chino China Harbour Engineering Company Ltd (CHEC) para construir un ferrocarril interoceánico que servirá para transportar mercancías de un océano a otro, haciendo las funciones de un canal seco. Entre los planes se incluyen la construcción de un puerto de aguas profundas en el Caribe y otro en el Golfo de Fonseca, la salida de Honduras al océano Pacífico. Este proyecto se haría en conjunto con El Salvador. Su construcción tardará cerca de 15 años.
En El Salvador, la construcción de La Unión está completa, pero le ha tomado más de tres años nombrar un concesionario. Mientras tanto, Honduras completó su carretera expreso y ha sugerido que si El Salvador no avanza en el proceso, construirán su propio superpuerto en el lado del Pacífico. Este canal seco que se construye en Honduras costará $20 millones y estará equipado por un sistema de ferrocarriles energizados por una planta que se construirá en el Golfo de Fonseca.
Nicaragua
Este es el país que proyecta construir un canal de aguas en su territorio utilizando la extensión del Gran Lago de Nicaragua (lago Cocilbolca). Los planes fueron anunciados por su presidente Daniel Ortega, quien obtuvo la aprobación del proyecto de parte de la Asamblea Nacional. Nicaragua concedió a una compañía china los derechos de diseño, planificación y construcción de un canal interoceánico, cuyo costo se estima en $40 millones y cuya construcción tardará entre 7 y 11 años, una vez comenzada. Incluirá una vía acuática más ancha que el Canal de Panamá ampliado y un canal seco ferroviario, oleoductos, dos puertos de aguas profundas, zonas francas y dos aeropuertos tanto en el Caribe como en el Pacífico.
La compañía China HK Nicaragua Canal Development Investment Co. Ltd., bajo el liderato de Wang Jing, está trabajando con el Gobierno de Nicaragua en un enorme proyecto dirigido a la construcción de un canal interoceánico que medirá unos 200 km. Los planes son hacer una concesión a la compañía china por 100 años.
Muchos expertos opinan que no es necesario un nuevo canal en Centroamérica y que el de Nicaragua tendrá que competir con el de Panamá y con los canales “secos” que se construirán en varios países centroamericanos. Otros aducen que el agua a ser utilizada por el canal está comprometida para uso humano. Cualquier accidente que ocurra (en el Gran Lago de Nicaragua) causaría un desastre ambiental de proporciones inimaginable. “Un pequeño derrame de hidrocarburos o un sismo podrían generar una catástrofe ecológica que acabaría para siempre con el potencial de consumo humano del lago”, alertó el biólogo Salvador Montenegro, director del Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua”.
En una noticia titulada “Sociedad civil de seis regiones de Nicaragua rechazan el Gran Canal”, publicada en el diario el Panamá América el día 27 de junio del corriente año, el Foro de Chontales rechazó de la Ley del Gran Canal Interoceánico y al Acuerdo Marco de Concesión y exigieron la derogación de ambos. Los peticionarios señalan entre otras razones, que significará la destrucción del Gran Lago de Nicaragua, el reservorio de agua dulce más extenso de Centroamérica.
El Canal Interoceánico de Nicaragua pasará por la desembocadura del río Brito, en el departamento de Rivas, a unos 110 kilómetros al sureste de Managua, cruzará el lago y transitará por el río Tule hasta la desembocadura del Punta Gorda, en la Región Autónoma del Atlántico Sur.