XCV aniversario del natalicio de Aquilino E. Boyd
El próximo miércoles 30 de marzo conmemoramos el nonagésimo quinto aniversario del natalicio del licenciado Aquilino E. Boyd. Su vida puesta al servicio de la ...
XCV aniversario del natalicio de Aquilino E. Boyd
El próximo miércoles 30 de marzo conmemoramos el nonagésimo quinto aniversario del natalicio del licenciado Aquilino E. Boyd. Su vida puesta al servicio de la Patria. Diputado a la Asamblea Nacional (1948-1964); ministro de Relaciones Exteriores (1956-1958 ? 1976-1977); embajador, representante permanente de Panamá en la ONU (1962-1976). También fue embajador en México; en Washington, Estados Unidos de América; en la OEA y en el Reino Unido.
Su lucha por la causa nacionalista, la soberanía y la recuperación de lo que fue antigua Zona del Canal no tuvo paréntesis de sosiego hasta ver realizado su sueño patrio. Pudo ver y participar en el acto histórico de la transferencia del Canal a Panamá el 31 de diciembre de 1999, fecha propuesta por él, durante el largo proceso de negociación de los Tratados Torrijos-Carter, firmados felizmente en Washington, el 7 de septiembre de 1977.
La ocasión es oportuna para delinear algunas características de la personalidad y el perfil diplomático del líder nacionalista Aquilino E. Boyd, reconocidos por el también diplomático estadounidense, Williams J. Jorden, quien fuera embajador de los Estados Unidos de América en Panamá y miembro del Consejo de Seguridad Nacional durante el gobierno de los presidentes Lindon B. Johnson y Richard Nixon.
Los conceptos emitidos por el embajador Jorden están plasmados para la historia en su enjundioso libro titulado "La Odisea de Panamá". Dice Jordan en su obra: "Cuando escribí este libro, los tratados de Estados Unidos con Panamá habían entrado en los libros de la historia. Este libro cuenta cómo llegamos a ese destino. Ahora los tratados han entrado en vigencia y el Canal pertenece a Panamá, como debe ser".
Al referirse específicamente a Aquilino Boyd, señala el autor entre otras cosas: "Aquilino Edgardo Boyd tenía 38 años en 1959. Miembro de una distinguida familia panameña, había estudiado en el Holy Cross College de Nueva Orleans y Derecho en la Universidad de La Habana. En la capital cubana también trabajó en la Embajada de Panamá; luego pasó a la embajada panameña en Washington como primer secretario.
En algún momento, el talentoso Boyd sucumbió ante el virus que atacaba a los hijos más inteligentes de la oligarquía panameña: la convicción de que debía y podía ser presidente de su país.
Su vocación política era demasiado fuerte. Desde el escaño que retomó en la Asamblea en 1958, el fogoso y emotivo Boyd se convirtió en el adalid de causas que contaban con el apoyo popular".
Se refiere a la denuncia que formuló Aquilino Boyd, representante de Panamá en la ONU, ante el Consejo de Seguridad del organismo mundial, respecto a los sucesos del 9 de enero de 1964, acusando a los Estados Unidos de agredir flagrantemente a un país pequeño e instó al Consejo a tomar las medidas necesarias para detener el derramamiento de sangre. Luego se refirió a los asuntos básicos de Panamá: "La Zona del Canal no debe continuar en su estado actual, esta es la causa permanente de la discordia. Panamá no puede seguir sometida a un tratado así".
En 1971, "el general Torrijos empezó una nueva estrategia. El "comandante jefe" de ese esfuerzo era el ministro de Relaciones Exteriores Tack. El "general" de las fuerzas en el campo era el representante de Panamá en la ONU, el hábil Aquilino Boyd.
Torrijos decidió que quizás la comunidad internacional podría lograr lo que Panamá (a excepción de los disturbios de 1964) no había logrado. Eso atraería y mantendría la atención de Washington".
A partir de la reunión del Consejo de Seguridad en Addis Abeba, en 1972, Boyd siguió trabajando calladamente en la ONU. En almuerzos, recepciones y cenas con sus colegas de Nueva York, el diplomático panameño impulsó la causa hasta concretar la Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU en Panamá, a partir del 15 de marzo de 1973. Allí se internacionalizó la causa panameña que culminó con la firma de los Tratados Torrijos-Carter en 1977.
Aquilino E. Boyd, auténtico héroe de la soberanía, de la nacionalidad y de la Patria. ¡Su alma siempre iluminada descansa en la paz del Señor, hasta la eternidad!
Pedagogo, escritor, diplomático