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Huellas del olvido, Ingenio en La Tiza
Melquiades Vásquez A./ - Publicado:
El General Omar Torrijos Herrera, colocó la primera piedra de lo que sería el Ingenio de La Tiza de Las Tablas, el jueves 18 de abril 1975, obra que más adelante se convertiría en el monumento del olvido.Tal como lo relata Clímaco Cruz, sentado en un taburete forrado en cuero crudo en su residencia, y a quien la memoria no le falla para corroborar los datos."Aún recuerdo como si fuera hoy, que varios días después de la primera piedra, llegaron varios civiles con papeles en juicio y yo les presté mi pluma para que firmaran unos documentos" recordó Cruz.Aquella histórica mañana de abril de 1975, donde el General Omar Torrijos dijo su discurso montado en un tractor que utilizó como tribuna pública para darle mayor prioridad, a lo que posteriormente se convertiría en otro de los desmanes o proyectos del gobierno de Torrijos que fueron fracasos y donde se invirtieron supuestamente millones y millones de balboas, asegura el entrevistado.Para don Clímaco Cruz y todos los conocedores en materia de ingenios que procesan la caña de azúcar, ya sea para producir azúcar, alcohol o malaza, tienen que contar con la presencia de un río para que dicho ingenio funcione.Un río es vital para este tipo de proyecto, no obstante el fracaso de ese proyecto estaba destinado desde su cuna, puesto que por La Tiza de Las Tablas no pasa ni un solo río.Agregó que los ríos más cercanos a La Tiza pasan kilómetros de kilómetros de esa comunidad, tal es el caso del afluente Peña Blanca y Pilón, pero muy lejos del sector en Las Tablas.Mencionó que los ejecutores del proyecto trataron de construir un lago artificial para recoger el agua que necesitarían, sin embargo tampoco les funcionó, porque por allí la tierra es muy árida y el agua se secaba de una vez.Cuenta Cruz que en aquella ocasión le ofrecieron B/.800.00 para que abandonara su residencia y su tierra, porque todos los alrededores serían utilizados por el ingenio."Nos dijeron que teníamos que vender nuestras casas porque la grúa del ingenio nos abrazaría a todos cuando comenzara a funcionar ese proyecto", indicó.Añadió que también se registraron pérdidas en el siembro de caña de azúcar, porque mandaron a sembrar caña a mucha gente "y resultó, que el bendito ingenio fue un fiasco".EL FIN DE LA OBRALas estructuras que fue lo único que lograron levantar y que hoy es un "monumento a la desidia o al despilfarro de los militares" era lo que sería la parte del molino de la caña de azúcar y donde iría la grúa que descargara a los camiones cañeros.Se puede apreciar que los árboles de cedro las rebasan en tamaño y la maleza les da un toque de ruinas precolombinas.Esas estructuras le costaron al fisco nacional nada menos y nada más que B/.2 millones; este diario pudo averiguar que el costo de ese proyecto estuvo en el paquete de proyectos millonarios del gobierno de Omar Torrijos en 1975, que además del ingenio de La Tiza en Las Tablas, estaban la procesadora de yuca en Herrera, el Ingenio de Las Cabras en Pesé, Herrera y el puerto Los Guayaberos en la Playa El Rompío en Los Santos.Todos estos proyectos fueron un rotundo fracaso y estuvieron por el orden de B/.14 millones, nos aseguró una fuente, quien conoció de primera mano todos estos proyectos.Clímaco Cruz nos recomendó que habláramos con un compadre suyo, a quien le quitaron el terreno para ese proyecto, así lo hicimos y el compadre de Clímaco, nos explicó todo con lujo de detalles, no obstante prefiere que no se le mencione, puesto que en estos momentos ha recuperado el terreno y tienen varios proyectos para aprovechar la infraestructura que se levantó allí hacen 25 años.Esto comprende 39 columnas verticales que han sido testigo mudo por 25 años de los gastos millonarios que hicieron los gobiernos de los militares, estaba destinado para una escuela, el terreno lo donaría su dueño, (el compadre de Clímaco), sin embargo el día que éste se encontraba en Panamá, el jueves 18 de abril de 1975, las autoridades civiles santeñas, le anunciaron a Torrijos que el señor había cedido el terreno para ese proyecto del ingenio de La Tiza, "creo que no fue cierto", nos dijo su verdadero dueño.Torrijos se puso tan contento que mandó a que se trepara con él en el tractor, sin embargo, el dueño del terreno estaba en Panamá sin saber lo que estaba ocurriendo en su pueblo.Torrijos nunca supo la verdad, porque así lo quisieron las autoridades civiles de la provincia de Los Santos, que por congraciarse con el general regalaron lo que no les pertenecía.Más aún el jefe de la séptima zona militar de aquel momento también hizo lo propio para que Omar Torrijos nunca se enterara de que el dueño de esas tierras nunca se las había donado para aquel proyecto.La gobernadora de la provincia de Los Santos en aquella ocasión era Cirila Domínguez de Valle Riquito.Al igual que estas viejas estructuras en La Tiza de Las Tablas hay varias huellas similares de lo que en la década de los años "70 se convirtió en la danza de los empréstitos millonarios por los gobiernos militares.Lo que hoy, cada panameño podemos ver con mucha tristeza y con un futuro incierto es la realidad; dos cosas que existen y que están allí: "39 columnas verticales que costaron al Estado panameño B/.2 millones y la deuda externa, que es parte de esas 39 columnas".