"Muchos bloquean el paso": Operadores de ambulancias en Santiago claman por respeto en las calles
Detrás del volante de una ambulancia, hay personas que conviven diariamente con el dolor, de las familias y la responsabilidad de llegar a tiempo al hospital.
Es lamentable que todavía exista esa cultura equivocada, porque detrás de esa ambulancia va un ser humano que necesita llegar lo más rápido posible a un hospital. Foto. Melquíades Vásquez
Mientras la mayoría de las personas corre para llegar a su destino, ellos aceleran con un solo objetivo: salvar una vida. Son los hombres y mujeres que, al volante de una ambulancia, enfrentan el tráfico, el estrés y la angustia de trasladar a pacientes que dependen de cada segundo para seguir viviendo.
Unos 25 operadores de vehículos de emergencia del Ministerio de Salud (MINSA) en Veraguas fueron homenajeados durante la celebración de su día, en un acto organizado por el Departamento de Emergencias en Salud, liderado por Katherine Navarro, quien destacó la entrega, el profesionalismo y la vocación de servicio de estos funcionarios que muchas veces trabajan lejos de los reflectores.
Las autoridades reconocieron que, detrás del volante de una ambulancia, hay personas que conviven diariamente con el dolor, la desesperación de las familias y la enorme responsabilidad de llegar a tiempo para darle una oportunidad más a cada paciente.
Indiferencia en las calles: el reto diario en Santiago
Uno de esos rostros es el de Rodrigo Barría, operador de ambulancias desde hace muchos años. Barría confesó que lo que más le duele no son las largas jornadas ni la exigencia de las emergencias, sino la indiferencia que todavía muestran algunos conductores al escuchar la sirena.
Con evidente tristeza, el conductor relató que en las calles de Santiago aún hay quienes se niegan a ceder el paso, pese a que un vehículo de emergencia con las luces rojas y la sirena encendidas indica que una persona está luchando entre la vida y la muerte.
"Muchos hacen caso omiso. Otros simplemente bloquean el paso. Es lamentable que todavía exista esa cultura equivocada, porque detrás de esa ambulancia va un ser humano que necesita llegar lo más rápido posible a un hospital", expresó Barría.
Sus palabras reflejan la dura realidad que enfrentan a diario los equipos de emergencias. Cada minuto perdido en el tráfico puede convertirse en una complicación severa para el paciente y en una carrera contra el tiempo para médicos, paramédicos y conductores.
Durante el acto, el MINSA reiteró el llamado a la ciudadanía para que respete el derecho de vía de las ambulancias, recordando que abrirles paso no es únicamente cumplir una norma de tránsito, sino convertirse en parte de la cadena humana que salva vidas.
El homenaje concluyó con un reconocimiento a estos trabajadores, considerados héroes silenciosos que recorren las carreteras y comunidades de la provincia de Veraguas llevando esperanza a quienes más lo necesitan.