Se triplican incendios de masa vegetal en la provincia de Los Santos
Los fuertes vientos provocan en ocasiones que el fuego se salga de control y alcance otros terrenos, dijo Euclides Barrios, capitán y jefe de Operaciones
Algunas unidades han requerido atención médica por agotamiento físico y quemaduras sufridas mientras combatían incendios de herbazales. Foto: Thays Domínguez
La provincia de Los Santos enfrenta un preocupante aumento en los incendios de masa vegetal, situación que mantiene en alerta a los estamentos de emergencia debido a las altas temperaturas que continúan registrándose en la región.
De acuerdo con Euclides Barrios, capitán y jefe de Operaciones de la provincia, este año prácticamente se ha triplicado la cantidad de incendios atendidos en comparación con el verano pasado.
Hasta la fecha, las unidades de emergencia han respondido a 309 incendios de masa vegetal en distintos puntos de la provincia, una cifra que consideran elevada para esta temporada.
Aunque las primeras lluvias han ayudado a disminuir ligeramente la incidencia de estos casos, las autoridades mantienen la preocupación debido al intenso calor que afecta al área de Azuero y a la posibilidad de que el verano se extienda producto de las condiciones climáticas.
Barrios explicó que muchas de estas emergencias están relacionadas con la quema de potreros, una práctica tradicional utilizada en actividades agropecuarias.
Sin embargo, advirtió que los fuertes vientos provocan en muchas ocasiones que el fuego se salga de control y alcance otros terrenos.
Las labores para sofocar estos incendios también representan un fuerte desgaste físico y operativo para el personal de emergencia, ya que deben trabajar bajo altas temperaturas, en áreas de difícil acceso y durante extensas jornadas.
Incluso, algunas unidades han requerido atención médica por agotamiento físico y quemaduras sufridas mientras combatían incendios de herbazales.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población a evitar quemas no autorizadas y tomar medidas preventivas para reducir el riesgo de incendios que afectan el medio ambiente y ponen en peligro a las comunidades.