Las secuelas invisibles que puede dejar el terremoto
Las secuelas también pueden afectar el trabajo, los estudios y la convivencia familiar.
Cada persona reacciona de distinta manera. Foto: Archivo
Las consecuencias de un sismo no siempre terminan cuando deja de temblar la tierra. Después de un evento de esta magnitud, algunas personas pueden tener dificultades para dormir, sufrir pesadillas, sentir temor ante posibles réplicas y presentar problemas de concentración, reacciones que en ciertos casos pueden requerir atención psicológica.
La psicóloga Laura Pinnock explicó que, tras una experiencia de este tipo, el sistema nervioso puede permanecer en estado de alerta y generar respuestas físicas, emocionales y cognitivas. Entre ellas mencionó las sensaciones de movimiento, el nudo en la garganta y los malestares estomacales, incluso después de que termina el temblor.
Igualmente señaló que uno de los ámbitos más afectados puede ser el descanso. Según la especialista, algunas personas tienen dificultades para conciliar el sueño por temor a que vuelva a temblar, experimentan pesadillas relacionadas con derrumbes y no consiguen descansar adecuadamente.
Las secuelas también pueden afectar el trabajo, los estudios y la convivencia familiar, especialmente cuando el miedo y la preocupación dificultan retomar las actividades cotidianas.
Pinnock advirtió que una de las señales que merece especial atención es la hipervigilancia, que ocurre cuando la persona permanece constantemente pendiente de posibles amenazas y se alarma con facilidad ante cualquier ruido o movimiento. No obstante, la psicóloga aclaró que sentir miedo, tener alteraciones del sueño o permanecer más alerta durante los primeros días después del sismo no significa necesariamente que se haya desarrollado un trastorno psicológico. Estas reacciones pueden formar parte de la respuesta inicial ante un acontecimiento que genera temor e incertidumbre.
Pinnock señaló que la recuperación varía de una persona a otra, por lo que es importante prestar atención a la intensidad de los síntomas y al impacto que tienen en la vida cotidiana para determinar qué tipo de apoyo necesita.