Mulino aclara el tema de los puertos: no es una expropiación
El presidente asegura que lo actuado no es contra nadie, sino que se busca salvaguardar el patrimonio de los panameños
Mulino aclara el tema de los puertos: no es una expropiación
El presidente José Raúl Mulino aseguró que el decreto de ocupación emitido una vez quedó en firme el fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional el contrato entre el Estado y Panama Ports Company, es "una herramienta legítima que respeta la propiedad de los bienes"
"Que quede claro, esto no implica una expropiación, sino su utilización para garantizar la operación de los puertos (Balboa y Cristóbal, hasta que se determine su real valor para las acciones que corresponda", dijo Mulino durante su mensaje a la Nación.
Según el mandatario, el equipo de Gobierno se ha estado preparados durante meses en "estudiando cada posibilidad incluso a la que hoy nos enfrentamos, la cual era la más compleja de todas por razón de la realidad jurídica producida por el fallo"
Además, Mulino dijo que dos de las mayores navieras, y operadores portuarios del mundo asumirán la operación transitoriamente de las citadas terminales. APMT Panamá, S.A. se hará cargo del Puerto de Balboa, mientras que en Cristóbal estará la empresa TIL Panamá, S.A.
Para Mulino "esto es una muestra de confianza en nuestro país, que según él, recupera su imagen en el estatus internacional que nunca debió perder.
Explicó que el pasado contrato sometió, por décadas, a todo un país sin transparencia tanto en la debida información como en la documentación sensitiva y compleja que durante esta administración jamás estuvo en manos de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) aun cuando hubo pedido formales de información.
De acuerdo al mandatario "so pretexto de operar ambos puertos, se estructuró durante años, un territorio autónomo en el que poco sirvieron las autoridades.
Mulino criticó que las pasadas administraciones jamás se atrevieron a fiscalizar o regular como era su deber.
El presidente reiteró que Panamá no debe improvisar, ya se vivió con la mina. "Quedó demostrado que los gobiernos pasan, pero las consecuencias quedan", reflexionó.
"La improvisación genera desempleo, desprestigia la imagen del país, ahuyenta la inversión y golpea la economía nacional y de los hogares panameños", argumentó.
Tercera etapaAnunció que darán inicio a la tercera etapa, de manera abierta y competitiva para las nuevas concesiones portuarias una en cada puerto. Señaló que la gestión se hará con transparencia y humildad para no repetir errores y con la convicción patriótica que los intereses de Panamá deben estar siempre por encima de cualquier otro interés.
"Todo lo actuado no fue en contra de nadie, sino en cumplimiento de la ley, del respeto al patrimonio del país y de los recursos de los panameños de hoy y mañana", concluyó.