Profesionales, inmersos en el empleo informal
La economista Maribel Gordón aseguró que hay un nivel alto de informalidad dentro de los grupos profesionales en Panamá.
Profesionales, inmersos en el empleo informal
Una gran parte de profesionales que obtienen un título universitario quedan ejerciendo la informalidad y alejados del área para la cual estudiaron.
La informalidad en Panamá, según cifras oficiales, es del 40%.
En los últimos cinco años la informalidad ha pasado de 463 mil 6 personas ocupadas en la informalidad a 583 mil 940, dando como resultado un aumento de 120 mil 934.
Según la economista Maribel Gordón, pocos profesionales logran ingresar a un nivel de salario mayor a los tres mil dólares, lo cual significa que tras tener una licenciatura y maestría no se corresponden.
"Aquí se está priorizando la fuerza de trabajo segmentada y no de una valoración integral, eso lleva un resultado, Panamá quiere competir en el mercado mundial con lo que se conoce como fuerza de trabajo barata", indicó, a su vez dijo que la ganancia de los empresarios no es frente al capital y frente a la competencia extranjera, sino que pretende resarcir las diferencias con bajos salarios.
Explica que en Panamá se ha ido fomentando carreras para lo que ellos llaman la plataforma de servicios, sin embargo, carreras que son necesarias para el país y el desarrollo nacional han sido relegadas.
"Uno de ellos es todo lo que tiene que ver con los profesionales en el sector agropecuario, que se ha ido desmantelando y deteriorando las condiciones a nivel de premedia y media de educación superior", dijo.
Agregó que no porque sea economista, pero una carrera importante para la nación es la economía, pero que lastimosamente se cuenta con muy pocos estudiantes.
Gordón adelantó que se ha lanzado una política de establecer algunas becas para algunas carreras, pero que esto tiene que ser una medida complementaria para un conjunto de políticas públicas dirigidas a formar los profesionales que se requieren para un desarrollo nacional.
"Si estudia física, resulta que el mercado panameño no necesita de físicos, pero resulta que el desarrollo nacional sí", añadió.
Ante esto, cree necesario que la política pública en términos de población tiene que estar vinculada a lo que se llama el plan nacional de desarrollo, es decir, hacia dónde quiere ir Panamá en el largo plazo y hacia dónde se quiere llevar a esta sociedad y los recursos que se requieren para ello.
Aclaró que el ejercicio profesional no puede seguir viéndose solamente en función de un mercado que en Panamá tiene un sesgo y una valoración de corte de servicios, comercios, cargadores de bultos, que es el tema en el cual los han colocado los organismo internacionales de crédito.
Hoy día se habla de la logística como la fuerza que ha impulsado el desarrollo económico de Panamá.
Un estudio realizado en el 2015 indicó que en Panamá no se requieren licenciados, sino técnicos, dijo Gordón, pero cree que esta visión es muy segmentada de la estructura del desarrollo nacional del profesional que se requiere.
"Una cosa es el mercado y otra cosa es nuestra profesión que debe caminar hacia un desarrollo sostenible y hacia el social".
Según datos estadísticos de la Universidad de Panamá (UP), hay una baja matrícula que presentaron carreras como Física, Química, Matemáticas, Biología, Historia y Filosofía.
Por ello, el rector de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores, empleó una iniciativa de unas 120 becas otorgadas por el Ifarhu, de 125 dólares mensuales, para esos estudiantes que escojan estas carreras universitarias.
Baja matrículaEl informe detalla que en Filosofía solo 44 estudiantes se habían matriculado; en Historia, 23; Antropología, 17; Matemáticas estudian 274 personas; Química, 129; Biología Marina, 53.
El profesor y economista Juan Jované afirmó que de alguna otra manera las carreras de ingeniería, con todo el movimiento de construcción que hubo en el país, es una carrera que tiene bastante demanda.
Mientras que hay carreras tradicionales como el derecho que probablemente esté llegando a un punto de saturación.
Jované cree que es responsabilidad del sistema educativo demostrarle a los jóvenes con estadísticas por dónde está caminando el mercado laboral en el país, para que así estos jóvenes tengan una idea de lo que podrían estudiar en la universidad.
Lastimosamente para Jované, en Panamá no hay una conexión entre el plan económico y el educativo, lo cual sería mejor.
También fue claro en decir que las escuelas deben orientar a los estudiantes con algunas ideas, porque probablemente no tienen idea de lo que está funcionado en el mercado laboral.
Para lograr esto propone un trabajo en conjunto tanto el sistema educativo, las universidades y el Estado, para que descubran cuáles son sus aptitudes.
Aunque al llegar a las universidades se hace, pero recomienda que debe ser antes para que vean pronto qué rama podrían tomar de acuerdo a sus aptitudes.
Para el economista Jované la universidad pública sigue siendo una educación muy poco costosa, ya que matricularse en la Universidad de Panamá cuesta unos 26 dólares por semestre.
Entre otras facilidades que hay dentro del sector público está la alimentación en las cafeterías, ya que su costo sale en unos 50 centavos, que es subsidiado para darle ese apoyo a los estudiantes.
Estos mecanismos de ayuda económica son una forma de alentar esas posibilidades.