¿Es grave el hantavirus?
La sospecha de infección por hantavirus debe ser considerada una emergencia por su rápida evolución a estados de gravedad extrema.
Los hantavirus son una familia de virus que afecta fundamentalmente a los roedores. Foto: Wirestock / Freepik
El barco MV Hondius zarpó de Ushuaia, en el sur de Argentina, el 1 de abril. Sus pasajeros se disponían a disfrutar de un crucero por el océano Atlántico centrado en la naturaleza y el relax con paradas en lugares como las islas Sándwich del Sur, Tristán de Acuña o Santa Elena. Pero a bordo llevaban un viajero indeseado que ha hecho que varios de ellos enfermen y algunos fallezcan.
Las pruebas realizadas en Sudáfrica a dos pasajeros del barco, una de ellas ya fallecida, han dado positivo en hantavirus, concretamente en la cepa Andes, la única de la que se ha documentado transmisión entre humanos.
Los hantavirus son una familia de virus que infectan principalmente a los roedores. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aclara que cada hantavirus se asocia normalmente con una especie determinada de roedor en la que suele causar infección de larga duración, pero sin signos de enfermedad aparentes.
Esta entidad señala que, aunque se han identificado muchas especies de hantavirus en el mundo, sólo un determinado número de ellas causa enfermedad en humanos, según los datos disponibles hasta la fecha. Así, los hantavirus encontrados en Europa y Asia producen fiebre hemorrágica con síndrome renal pero no se ha constatado transmisión entre humanos. En cambio, los hantavirus presentes en América producen síndrome cardiopulmonar por hantavirus. En el virus de los Andes, que forma parte de esta familia, sí se ha documentado la transmisión de persona a persona.
Los especialistas del Ministerio de Sanidad de España indican que las personas contraen hantavirus, generalmente, por inhalación. Ocurre al respirar en lugares, abiertos o cerrados (por ejemplo, cobertizos, huertas o pastizales), donde hay heces u orina de roedores infectados, que desprenden el virus y contaminan el ambiente. El contagio también puede ocurrir al tocar roedores vivos o muertos infectados, así como sus heces u orina. Además, los hantavirus pueden propagarse a través de la mordedura o rasguño de un roedor, aunque esto es más raro.
En el caso del hantavirus de los Andes, además de llegar a los humanos por estas mismas vías, también se puede transmitir de una persona a otra mediante contacto estrecho. Ya en 1996, en un brote ocurrido en Argentina, se constató el contagio entre humanos.
Los síntomas de la enfermedad y el periodo de incubación varían en función del tipo de hantavirus que haya producido la infección. Los hantavirus presentes en Europa y Asia pueden producir fiebre hemorrágica con síndrome renal, una enfermedad grave, a veces mortal, que afecta a los riñones. "Los síntomas aparecen generalmente de una a dos semanas después de la exposición. En casos raros, podrían tardar hasta 8 semanas en aparecer", subrayan los expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).
Los síntomas iniciales empiezan de repente e incluyen dolores de cabeza intensos, dolor en la espalda y el abdomen, fiebre, escalofríos, náuseas y visión borrosa. Puede aparecer enrojecimiento de los ojos, de la cara o sarpullido. Los síntomas posteriores pueden ser: presión arterial baja, falta de flujo sanguíneo, hemorragia interna e insuficiencia renal aguda.
La gravedad de la fiebre hemorrágica con síndrome renal varía en función del virus que provoque la infección. "Las infecciones por los virus Hantaan y Dobrava por lo general causan síntomas graves, donde entre el 5% y el 15% de los casos son mortales. En contraste, las infecciones por los virus de Seúl, Saaremaa y Puumala suelen ser más moderadas, con menos del 1% de personas que mueren por la enfermedad. La recuperación completa puede demorar varias semanas o meses", destacan desde los CDC.
Por su parte, los hantavirus presentes en América, entre los que se encuentra la cepa de los Andes, pueden causar síndrome cardiopulmonar por hantavirus. Cada año se reportan casos de esta enfermedad en Estados Unidos, Argentina, Brasil, Chile y Paraguay. La OMS indica que, aunque su incidencia es baja, la tasa de mortalidad no lo es pues la enfermedad causa la muerte a entre el 20% y el 40% de los afectados.
Su diagnóstico temprano es difícil ya que los primeros síntomas pueden confundirse con los de varias enfermedades respiratorias, como la gripe. Estos suelen aparecer entre una y ocho semanas después del contagio. Al principio puede haber fatiga, fiebre y dolores musculares, en especial en los grupos de músculos grandes como los muslos, las caderas, la espalda y, a veces, los hombros.
Alrededor de la mitad de los pacientes con síndrome cardiopulmonar por hantavirus también tienen dolores de cabeza, mareos, escalofríos y problemas abdominales como dolor, náuseas, vómitos y diarrea. "Entre cuatro y diez días después de la fase inicial de la enfermedad, aparecen los últimos síntomas. Estos incluyen tos y dificultad para respirar. Puede que los pacientes sientan presión en el pecho a medida que los pulmones se llenan de líquido", destacan los especialistas de los CDC. En esta fase también puede haber presión arterial baja y frecuencia cardiaca irregular.
La Guía Clínica del Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus, elaborada por el Ministerio de Salud de Chile, indica que la sospecha de infección por hantavirus debe ser considerada una emergencia por su rápida evolución a estados de gravedad extrema.
La OMS manifiesta que no hay ningún fármaco antiviral o vacuna específicos para tratar la infección por hantavirus. El tratamiento es de soporte y se centra en la monitorización exhaustiva y el manejo de las complicaciones. "El acceso temprano a los cuidados intensivos, cuando está clínicamente indicado, mejora los resultados, particularmente en pacientes con síndrome cardiopulmonar por hantavirus", señala.