variedades
Telón de oportunidades
Carlos Atencio-Atencio - Publicado:
PARA Joshua Manopla y Yimara Pérez Yoyko, el inicio en la actuación teatral no ha sido fácil.En ambos casos, esto ha sido una segunda opción, que cumplen luego de terminadas las ocho horas en empresas publicitarias.A Manopla le gustó el teatro desde pequeño.Ahora tiene 20 años y se considera un neonato en las tablas, aunque tiene muchos "escenarios pisados" en los teatros panameños.El paso inicial lo dio en Colombia, allá estudió cursos de actuación para cine y teatro.Joshua se siente nostálgico.El sábado 23 de junio se llevó a cabo la última función de la comedia "La suite", ésta que le exigió gran esfuerzo porque se trataba de una comedia, que -a juicio del actor- es lo difícil en el teatro.Interpretó a un doctor colombiano.Los cursos de actuación que dictan las hermanas Anina y Áurea Horta también ayudaron al joven.Con ellas compartió meses de aprendizaje durante el año 2005.Aunque en su familia no haya actores, su padre sí tenía afinidad con el teatro, de allí el apoyo que suma de ellos cada vez que actúa en una obra.El teatro La Quadra fue una "segunda casa" para el actor que apartó otras actividades diarias para estar en el teatro las dos horas diarias de la función y para las seis semanas de ensayos.Manopla comparte que esta obra fue muy importante para su carrera por el aprendizaje que logró de los demás actores, que eran personas de vasta experiencia.Durante los cuatro meses que vienen, Manopla dejará el teatro para trabajar en un proyecto más ambicioso: el cine."Trabajaré en una película panameña que se filmará en Cerro Azul, así que cuando sea viernes tendré que irme con mi mochila al trabajo, porque a las seis de la tarde partimos y regresamos el domingo en la noche", dice muy emocionado el joven, que estudia el segundo año de la carrera de publicidad.Yimara fue una bailarina de ballet destacada, comprometida durante ocho años en la Escuela Nacional de Danza, donde practicó dos horas diarias de lunes a viernes durante todos esos años; la misma porción de tiempo que dura una función teatral.Pérez Royko, quien trabaja como publicista, también participó en la comedia "La suite", interpretando tres personajes, siendo el más notable el de la tenista argentina que sale de vacaciones con su novio.Para emular el acento sureño, ella dice que vio muchas veces los videos de actrices argentinas y programas "talk shows".En el año 2001, Edwin Cedeño, hoy uno de los propietarios de La Quadra, le abrió el telón.Ese año actuó en la obra "Rockie horror".En ésta todos los personajes tenían que interactuar con el público.En una escena, ella se acercó a una pareja que estaba en la primera fila y, cuando inició la interacción con un señor, la acompañante de este le dio un tirón al vestuario, desgarrándole parte de éste.Sobre la relación que tiene la publicidad con el teatro, Yimara señala que sí tienen mucho en común."La publicidad se liga mucho porque tienes que conocer a las personas.En el teatro tienes que vender al personaje y la claves es conocer el comportamiento de las personas: colores del vestuario, gustos, entre otras cosas", dice."Estoy casada con el teatro", comparte Pérez Royko, quien también asistió a cursos de modulación de voz, de formas de respiración y de proyección de voz.Pérez Royko, quien ha actuado en los teatros El Círculo, ABA, y La Quadra, pasará esta semana en México, aprovechando una semana de vacaciones.También tomará un curso rápido de teatro, porque a su regreso inicia los ensayos para una obra que se presentará en agosto.Yimara, quien ha actuado en producciones para televisión como el "Taxista", "Vivimos un secreto", "El Abuelo de mi abuela", tiene entre sus planes "estudiar un poco más de teatro", porque ella quisiera que el teatro panameño fuera algún día una industria como lo es en México, Colombia o Argentina.Yimara asistía a muchas audiciones pero nunca era tomada en cuenta.Una de las figuras que admira es al actor Lucho Gotti.Joshua comprende que actuar para cine es más difícil, porque se hace menos expresivo que en el teatro, pero ya está metido en el libreto.