economia
Pugna minera envuelve al país en medio de intereses
Grace Kelly Chi - Publicado:
No en vano contaban los abuelos de la existencia de los entierros indígenas donde el oro era el botín del afortunado que lo encontrase, ya que Panamá se muestra dorada, bajo su tierra yacen millones de onzas de minerales metálicos, pero sobre ella las selvas vírgenes, ríos, flora y fauna representan para el país otro preciado tesoro.Actualmente los sectores inmiscuidos en la actividad minera en el país están buscando hacerse de los cerca de 38 millones 200 mil libras de cobre y los 3 millones 355 mil de oro, que estima la empresa privada existen en Panamá.Por el otro lado, están los ambientalistas que explican que a través de los 500 ríos que bañan el Istmo y las aguas subterráneas se filtrará la contaminación producto de la extracción de metales.“Hay que entenderlo, la minería no es una opción para Panamá, es una industria altamente contaminante, que prentende ubicarse en un país donde la fuente hídrica, que es nuestro principal recurso, será el sistema conductor de los desechos que se generen”, detalló Raisa Banfield, directora del Centro de Incidencia Ambiental (CIAM).Junto a Banfield, organizaciones civiles como la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturelaza (ANCON) no ven forma realizable de extracción de la minería de cobre y oro sin dañar al país porque carece de infraestructuras estatales para fiscalizar que las empresas extractoras no se les descontrole la contaminación (Ver nota “Apostando a la Carencia”).Sin embargo, los tiempos han cambiado, dicen los mineros.Reconocen que en los años 60 su industria era contaminante y que no fue hasta la última década que se comenzó a popularizar el concepto de trabajar minería cuidando el ambiente.“Sí es un concepto que hemos manejado en las últimos años, pero sabemos hacerlo, somos profesionales, empresas serias que cotizan en Bolsas y no podemos darnos el lujo de quedar como ineficientes ante nuestros accionistas” cuenta Julio Benedetti, presidente de la Cámara Minera de Panamá (CAMIPA).En realidad es la responsabilidad de las mineras y su credibilidad ante sus inversionistas, el más importante motivo para realizar la extracción del metal panameño procurando que no se den contaminaciones y grandes escándalos, expresó Ernest Mast, presidente de Minera Panamá.El panameño común, en tanto, se pregunta qué gana de toda esta pugna minera de expertos, y queda en medio de un mapa donde las solicitudes por hacerse de la minera metálica se han tomado a Panamá (Ver mapa ).Además, ya se contabilizan 35,187.881 hectáreas dadas en contratos por el Estado, lo que representa en firme un 2% del territorio nacional.Por este negocio, el ciudadano recibirá de las empresas extractoras un 2% de regalías en relación con la facturación de las minas que en el caso de Minera Panamá, según Mast representa 80 millones de dólares anuales desde el 2015 al 2057, fecha en la que acaba la concesión por las 13,600 hectáreas adjudicadas a la empresa.También están sus pagos al Seguro Social y demás impuestos de sus empleados, que llegarían a ser 5 mil eventuales y 1,500 permanentes.Al respecto, Banfield siente que el país se regala por empleos y ganancias mínimas cuando la contaminación por substancias ligadas a la minera tendría costos ambientales irreparables.Mast pone su experiencia al contar con 20 años trabajando en las minas y asegura que el 2% brindado al Estado es lo adecuado.“Deben saber que la empresa se corre un riesgo, si el precio del cobre cae, así mismo se pierde la inversión de la compañía que en el caso de Minera Panamá es de 4 mil millones de dólares para extraer 300 mil toneladas de cobre anual.Fuentes del sector minero explican que de cada dólar que producirá la minería de cobre y oro, un 30% corresponden a la ganancia que se lleva la empresa y ellos por su parte invierten otros millones en obras sociales.