La columna de Doña Perla
Le doy la razón a Gisela Tuñón y me duele admitirlo. La proliferación de pódcast le dio la tribuna perfecta a cualquier aficionado sin ética ni moral...
Gisela Tuñón. Foto: Instagram
Tiene razón
Le doy la razón a Gisela Tuñón y me duele admitirlo. La proliferación de pódcast le dio la tribuna perfecta a cualquier aficionado sin ética ni moral. Ahora cualquiera lanza acusaciones sin pruebas y se va a dormir tranquilo. ¡Qué ironía! La periodista del periodismo positivo se convierte en mi gurú anticaos. Gracias, micrófonos baratos, por hacerme defenderla.
Qué bien por ella
Celebro que Marelissa Him esté libre de cáncer y respeto plenamente su derecho a compartir su historia de la forma que desee. No obstante, considero que un reality show no fue la opción más adecuada, ya que cada paciente enfrenta el cáncer de una manera distinta y personal. Su experiencia es válida, pero no representa necesariamente a todos los casos existentes.
¡Basta!
Miren nada más a Shelsy en su trono de cartón: grosera, chabacana y perfectamente reemplazable. Años vendiéndose como la gran víctima y resulta que era “falsa” de manual. Si fuera su padre me daría un ataque de vergüenza cada “post”. Esto pasa cuando lo común se disfraza de especial y las redes se convierten en su escenario de ridículo diario.