Colegio pide a los abogados no perder la dignidad y al sistema, garantizar condiciones adecuadas
EI Colegio de Abogados hizo un llamado a todos los profesionales del Derecho a honrar, con su conducta, la investidura que ostentan.
La conducta del letrado ha generado debate. Foto. Redes sociales
El Colegio Nacional de Abogados se pronunció luego de la difusión de un video en el que aparece un abogado de rodillas en una instalación de justicia.
Ante este hecho, el Colegio de Abogados expresó su preocupación y defendió los principios que rigen el ejercicio de la abogacía.
En este sentido, recalcó que el respeto es consecuencia de la conducta, la dignidad, en cambio, es irrenunciable y no admite formas humillantes que desvirtúen el ejercicio del Derecho.
"La abogacía no es solo una profesión técnica; es, ante todo, un apostolado orientado a la defensa de los derechos, la justicia y el orden jurídico", señaló.
También les recordó a los abogados que el comportamiento de quienes la ejercen debe estar siempre guiado por los más altos estándares de integridad, templanza y respeto por sí mismos, por sus colegas y por las instituciones.
"Sin perjuicio de las circunstancias particulares que puedan rodear los hechos difundidos, este Colegio reitera que la dignidad profesional constituye un valor esencial que no puede ser comprometido bajo ninguna condición. Las situaciones de necesidad, por más apremiantes que sean, no deben conducir a actos que menoscaben la imagen y el decoro de la profesión", agrega.
Asimismo, pidió a las autoridades competentes garantizar condiciones adecuadas de atención en las sedes judiciales y administrativas, de forma que ningún ciudadano ni profesional se vea compelido a recurrir a acciones que reflejen desatención institucional.
EI Colegio Nacional de Abogados hizo un llamado a todos los profesionales del Derecho a honrar, con su conducta, la investidura que ostentan.
No obstante, también indican que la operatividad y el trato digno son deber del sistema.
"Este Colegio no puede ser indiferente ante la reclamación genuina que subyace a estos hechos: un sistema judicial que en, ocasiones somete al profesional a situaciones de agotamientos y desatención que resultan insostenibles. Defender la dignidad de la abogacía implica también exigir que el entorno donde se ejerce no sea el que empuje al profesional hacia el límite".