Prioridad del presupuesto es política y no la economía
El presupuesto general del Estado, que asciende a 21,675 millones de dólares, para el próximo año, incluye proyectos...
Prioridad del presupuesto es política y no la economía
El presupuesto general del Estado, que asciende a 21,675 millones de dólares, para el próximo año, incluye proyectos emblemáticos de la actual administración que acaparan el 22% y que, según los expertos, no cubren las necesidades de la población ni las expectativas de inversiones necesarias para que la economía se dinamice.
Además destacan que es un presupuesto basado en un crecimiento de 6%, ya que actualmente la economía crece 5.2%, por lo que está sobrevaluado y contiene un inminente carácter político.
En el presupuesto aprobado, existen ministerios como el de la Presidencia con 1,511 millones 884 mil 151 dólares, y de Economía y Finanzas con $824 millones 725 mil 439, mientras que el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), que debería garantizar la seguridad alimentaria del país, solo tiene presupuestado $205 millones 115 mil 297 dólares, inferior a ambos ministerios.
Mientras que el presupuesto asignado al Ministerio de la Presidencia y del MEF representan juntos el 11% del monto general, el del Mida solo es el 0.9%.
Según el economista Juan Jované, lo que llama la atención de los presupuestos en Panamá son los elevados montos asignados al MEF y al Ministerio de la Presidencia en contraste con lo destinado al Mida, lo que no tiene mucha lógica, porque son dos ministerios que no construyen obras, no aportan a la salud ni a la educación, lo que politiza la situación.
"El Ministerio de la Presidencia es meramente político y el MEF no produce nada, queda en evidencia que la prioridad no es la economía ni lo social, sino la política", destacó.
"Cuando se le asigna un monto tan alto a una entidad que es tan política como el Ministerio de la Presidencia, se crean las condiciones para apoyar a los eventuales candidatos del partido gobernante y se convierte en clientelismo, según el economista.
De otra parte, los panameños esperan que con este elevado presupuesto se puedan solucionar algunos problemas como el desabastecimiento de medicamentos y dificultades en la atención médica.
Para el sector salud se asignaron $3,864 millones, un 6.7% más que en el 2016, se espera que sean bien distribuidos.
El presidente del Comité de Protección al Paciente y Familiares, Roger Barés, dijo que seguirán luchando para que este presupuesto cubra el desabastecimiento y resuelva las dificultades que hoy se enfrentan.
Para el Ministerio de Salud (Minsa), el monto asignado es de $2,118 millones 675, pero solo el funcionamiento representa el 80% y creció en relación con el año 2015 un 6.7%.
En contraste, el presupuesto de inversión de esta entidad es de $422 millones 671 mil 298, con una baja de 1.8%, con respecto a 2015.
Otro aspecto a evaluar es que el presupuesto se hizo con base en un crecimiento económico del 6.3%.
Pero con un crecimiento menor, 5.2% hasta la fecha, es posible que no se logren los ingresos estimados.
"Cuando esto pasa, hay que endeudar más al país para poder mantener el presupuesto o eventualmente recortar el gasto", explicó.
Con esto coincide el economista Raúl Bethancourt al señalar que se sigue registrando un déficit en las recaudaciones y sí se gasta más de lo que se recauda.
El economista Augusto García indicó que mientras no se revise la política económica, el país no va a avanzar en desarrollo, aunque se tenga una tasa de crecimiento elevada. Destacó que el presupuesto debe ser una guía para eso.
Indicó que gran parte del presupuesto se emplea para pagar deuda y para funcionamiento, pero no para impulsar políticas que influyan en la población.
"Un ejemplo es el sector agropecuario que se encuentra abandonado, y los recursos asignados siguen siendo insuficientes para mitigar la crisis", dijo.
Destacó que si bien las obras son importantes para el país, no debe ser la única alternativa para orientar la política económica.
El presupuesto aprobado para el próximo año indica que las inversiones del sector público no financiero (SPNF) contempladas en este programa ascienden a $4,764 millones, y la mayor parte de ese monto corresponde a proyectos emblemáticos de la actual administración.
Entre estas inversiones figuran: el Metro de Panamá ($632 millones), Renovación urbana de Colón ($122 millones), Sanidad Básica ($51 millones), Beca Universal ($170 millones), Mi Escuela Primero ($17 millones), Panamá Bilingüe ($20 millones), 120 a los 65 ($120 millones), entre otros.
Estos programas emblemáticos, en su mayoría, son subsidios o apoyos sociales a la población y cuentan con pocos proyectos de construcción que pudieran empujar la economía y generar nuevas inversiones.
El economista Raúl Bethancourt señaló que las inversiones que se están dando no están respondiendo a las necesidades empresariales ni de la población.
"El Estado es el facilitador para que la empresa pueda generar inversiones y no está cumpliendo actualmente", dijo.
Para el economista, los subsidios no son la mejor alternativa que tienen los ciudadanos para desarrollar mejor calidad de vida.
"Se está regalando una cantidad de dinero en el programa 120 a los 65 a una población que, efectivamente lo necesita, se está dando becas a estudiantes, lo que está incentivando la mediocridad", manifestó el economista Raúl Bethancourt.