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Bob Dylan recibe el premio Príncipe de Asturias
Madrid - Publicado:
El Premio Príncipe de Asturias de las Artes concedido ayer a Bob Dylan reconoce la prolífica carrera de un compositor e intérprete fundamental de la música moderna, cuyo enorme legado ha influido en varias generaciones a lo largo de los últimos 45 años.Siempre esquivo con su leyenda, la pasión por los escenarios ha mantenido a Dylan lejos de casa durante décadas, embarcado en una gira sin fin, que alterna con la publicación regular de discos, el último de ellos hace apenas un año, "Modern times".Robert Allen Zimmerman nació en Duluth, Minnesota, el 24 de mayo de 1941, en el seno de una familia de comerciantes judíos.Abandonó los estudios para entregarse por completo a la música folk y en 1961 se trasladó al Greenwich Village de Nueva York.Allí conoció al padre de la canción protesta norteamericana, Woody Guthrie, una de sus grandes influencias.En 1962, el cantautor, que ya había cambiado el apellido judío Zimmerman por el de Dylan -en homenaje al poeta británico Dylan Thomas-, publicó su primer disco tras haber sido descubierto por el cazatalentos de la compañía CBS John Hammond.Un año después de su álbum homónimo, editó "The freewheelin", el disco que contenía "Blowing in the wind", que se convirtió en un himno y que hizo de Dylan un mito.En 1964 advierte de que "Los tiempos están cambiando" y ese mismo año edita "Another side of Bob Dylan", obras ambas que le coronan como rey del folk y gurú de la canción protesta.En la primavera de 1965 viaja a Inglaterra, allí conoce a los Beatles a los que, además de introducirles en el consumo de la marihuana, influirá decisivamente en la manera de escribir sus canciones, como reconoció Lennon.La ruptura con el folk es un hecho consumado en "Highway 61 revisited", que se abre con la rotunda "Like a rolling stone", una de las mejores canciones del rock.Su creciente interés por el cine le lleva a colaborar con Sam Peckinpah en "Pat Garret and Billy The Kid", en la que tiene un pequeño papel y para la que escribió una banda sonora que incluye su popular "Knocking on Heavens door".En la primera mitad de los setenta sigue creando himnos.En 1974 publica "Forever young" y se embarca en una gira de conciertos multitudinarios por Estados Unidos.Dylan deja de piedra a sus seguidores con una transformación religiosa que le conduce a la conversión al cristianismo y a la que dedicará sus siguientes discos: "Slow train coming" (1979), "Saved" (1980) y "Shot of love" (1981).La sombra de Dylan, propuesto en varias ocasiones para el Nobel de Literatura, se amplía y su legado crece con reediciones como la de este mismo año de la película "Dont look back".