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Nadie debe quedarse sin visitar Roma
REDACCION - Publicado:
Historia, belleza, pasión - todo ello es la capital italiana en la actualidad, al igual que lo fuera en el siglo XVIII cuando Chateaubriand la describiera tan bien.El que fuera el gran imperio aún impresiona, aunque frecuentemente con algunos monumentos bajo renovación.Hoy se puede apreciar a toma dando un paseo por impresionantes plazas, viendo las fascinantes vidrieras de las tiendas y bebiendo el refrescante vino Frascati.En verdad uno necesitaría una eternidad para descubrir todo lo que hay que admirar en la Ciudad Eterna, con sus más de 350 iglesias, una docena de obeliscos y cientos de museos, monumentos y fuentes.Desde que Rómulo y Remo fueron criados por la loba y según dice la leyenda, sobrevivieron para fundar la hermosa ciudad muchas civilizaciones han dejado atrás sus tesoros.La historia transpira en las ruinas etruscas, griegas y romanas la arquitectura antigua, la medieval, la del renacimiento, la barroca y la moderna adornan las calles; el aire pagano y el católico adornan sus edificios.Roma es una cacofonía de sonidos, con color, arte y una belleza sin igual en cualquier parte del mundo.En su apogeo, roma fue el centro mundial de las artes, la música, la literatura y el teatro, así como la capital de las finanzas y la religión.La magia de la ciudad no se ha desvanecido, aunque hoy en día compita con otras capitales europeas.De hecho roma está floreciendo al poner mayor énfasis en la restauración de su pasado y al limpiar los muchos tesoros de la ciudad a tiempo para las celebraciones del milenio en el 2000.Quizás el mejor momento para ver la ciudad es el anochecer, cuando - gracias a un nuevo proyecto municipal - muchas ruinas, monumentos, museos e iglesias permanecen bañados en luces y abiertos al público.A los romanos les encanta todo lo mejor de la vida y les deleita vivir el momento.En cualquier día dado es difícil encontrar un restaurante o un bar, una heladería o un café vacío.Considere hacer reservaciones para las comidas y, en algunos casos como verá a continuación, para los museos.Aunque casi toda plaza o calle, hasta una de poco renombre, es un lugar delicioso para comenzar un paseo por Roma, hay algunas que no debe perderse.Aquí le ofrecemos un breve compendio de una ciudad con deslumbrantes vistas.Piazza Navona, en el corazón del centro histórico, es tal vez la plaza más encantadora del mundo.Construida sobre las ruinas del vasto Estado Diocleciano, Navona está dominada por la fuente de los Cuatro Ríos de Gianlorenzo Bernini.Siéntate en una mesa frente al famoso restaurante The Scalini y disfrute de un tartufo de chocolate (una rica confección de helado y nueces).Diviértase observando a los vendedores de arte y souvenirs, el desfile de las personas paseándose y los niños que juegan fútbol en la plaza.Para seguir la costumbres italiana de tomar una copa por la tarde en un bar de vinos o "enoteca", vaya al Cul de sac en Piazza Pasquino, muy cerca de la Piazza Navona.Cul de Sac tiene más de dos mil marcas de vino y una gran selección de quesos italianos, embutidos y patés.Sin embargo, si usted busca un platillo de pasta caliente, evite este lugar - no hay espaguetis en el menú.Una corta caminata por la calle principal Corso Vittorio Emmanuele le lleva al Campo de Fiori, "campo de flores".Aunque en la actualidad tiene menos flores de las que solía tener, la plaza es famosa por su mercado de frutas, vegetales y pescado todas las mañanas, con excepción de los domingos, y por la estatua que se encuentra en medio de la plaza en honor de Giordano Bruno.Bruno, un filósofo considerado herético por la iglesia, fue quemado en la hoguera en 1600 en ese mismo lugar.Hoy, rodeando al angustiado Bruno, encontramos muchos restaurantes y bares, estos últimos poblados en su mayoría por los jóvenes.Para disfrutar una de las versiones originales del spaghetti a la carbonara (cocinado con huevos, pancetta y queso parmigiano reggiano), visite el restaurante La Carbonara en una esquina de la plaza.Justo al lado de Campo de "Fiori, se encuentra la Plaza Farnese, marcada por dos imponentes fuentes formadas por antiguas tinas para bañarse.La plaza alberga la embajada francesa, cuyos espectaculares techos con frescos se pueden ver desde abajo.En polos opuestos de la plaza se encuentran dos restaurantes muy diferentes, cada uno maravilloso a su manera.A la izquierda, entrando desde el Campo de"Fiori, se encuentra Camponeschi).Elegante y refinado, ofrece los mejores pescados y mariscos de la ciudad.Entre la Piazza Farnese y la central Piazza Venecia se encuentra la Piazza della Retonda, más conocida como la Plaza del Panteón, un antiguo templo "de los dioses", el monumento más antiguo que se conserva en Roma.La imponente estructura daa del segundo siglo, y el emperador Adriano diseñó la cúpula con un óculo (una apertura circular) que le proveyera luz.Deténgase a tomar un café o una copa en uno de los cafés al aire libre de la plaza, oyendo la música del agua que fluye en la cercana fuente, acabada con un obelisco.O vaya a una de las muchas galleterías cercanas - todos los caminos llevan a Toma, y todos los caminos en roma llevan a una u otra heladería.El área también es el distrito de compras más célebre de la ciudad.A lo largo de cualquiera de las calles que salen de la plaza en dirección de la Vía del corso, pero especialmente en la mundialmente conocida Vía Condotti, relucen las elegantes tiendas de los más famosos diseñadores italianos (y no italianos) de zapatos, ropa, joyas y artículos de cuero: Gucci, Pucci, Valentino, Ferragamo, Bvllgari y otros.También encontrará en la Vía Condotti el Caffé Greco, famoso durante siglos como el lugar de reunión de artistas y escritores.