Panamá apuesta por Puerto Armuelles como el nuevo ‘hub’ pesquero de atún en el Pacífico Oriental
La ARAP estima el arranque formal de operaciones de tres plantas procesadoras en Puerto Armuelles para el próximo año (2027).
Puerto Armuelles. Archivo
El sector agroindustrial panameño ejecuta una estrategia de expansión logística y tecnológica para potenciar sus recursos marinos y de agua dulce.
Orlando Carrasquilla, administrador general de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), detalló una hoja de ruta interinstitucional orientada a reconfigurar la competitividad pesquera del país, destacando la transformación de Puerto Armuelles, en la provincia de Chiriquí, como el próximo gran epicentro de descarga y procesamiento de atún con la mirada puesta en el mercado de exportación de los Estados Unidos.
Esta iniciativa, coordinada estrechamente con la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), busca capturar una cuota significativa del tránsito de captura del Pacífico Oriental.
Según las proyecciones de la entidad, se estima el arranque formal de operaciones de tres plantas procesadoras en Puerto Armuelles para el próximo año (2027), las cuales generarán inicialmente unos 100 empleos directos de forma inmediata en la región barueña, dijo en Nex Noticias.
"Panamá Pa' ti": Digitalización para frenar la burocracia acuícola
El plan de desarrollo de la ARAP no se limita a la pesca de alta mar; contempla un fuerte componente de expansión en el sector acuícola nacional a través de la reducción drástica de la tramitología gubernamental. Bajo el paraguas del programa "Panamá Pa' ti", la institución combate la lentitud administrativa mediante la implementación de herramientas tecnológicas y aplicaciones digitales diseñadas para acelerar la aprobación de concesiones operativas.
Esta estrategia de simplificación burocrática ya muestra resultados en la asignación de superficies para cultivos comerciales, diversificando la matriz productiva en múltiples provincias del país:
Panamá Este (Lago Bayano y Chepo): Se formalizó la concesión de más de 1,500 hectáreas destinadas al desarrollo y cría de tilapia, impulsando la economía en las zonas rurales de Chepo y los límites con Darién.
Bocas del Toro: Se autorizaron 500 hectáreas para el cultivo experimental y comercial de algas marinas, introduciendo un nuevo rubro exportable en el Caribe panameño.
Provincias Centrales (Coclé): En alianza con la Agencia Económica de Aguadulce, la ARAP se encuentra en la fase final de asignación de poco más de 12,000 hectáreas enfocadas en la producción de camarones en estanque. Cabe destacar que el camarón se mantiene sólidamente como el principal producto de exportación del sector pesquero nacional.
El efecto multiplicador del empleo en la cadena de valor
El impacto socioeconómico de estas inversiones estructurales trasciende las zonas de cultivo. Carrasquilla recordó que, según métricas validadas por organismos internacionales especializados, la industria pesquera posee uno de los coeficientes de derrame laboral más altos del sector primario:
"Se estima que se producen aproximadamente tres empleos indirectos por cada empleo directo que genera la actividad de pesca y el procesamiento pesquero. Es una cadena que dinamiza el transporte, la logística de frío, los astilleros y el comercio local".
Proyecciones de reactivación y plazas laborales por regiones
La reactivación del sector acuícola y pesquero proyecta una distribución de plazas de empleo clave para mitigar la desocupación en el interior del país durante los próximos meses:
Con la habilitación de estas más de 14,000 nuevas hectáreas de producción acuícola y el desarrollo de la infraestructura portuaria pesquera en el extremo occidental del país, Panamá busca blindar sus volúmenes de exportación agroindustrial frente a las exigencias normativas internacionales, apoyándose en la tecnología para desplazar los viejos procesos de papel que históricamente frenaron la inversión en las costas panameñas.