Guishan: Arte, cultura y naturaleza en una aldea única de China
Además de este reconocimiento, Guishan es candidata a convertirse en Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco.
Zhang Renhua es reconocido por su destreza en el recorte de papel. Fotos: Fariza Gordon
Reconocida como "Aldea tradicional de China" en 2014, la aldea Guishan se extiende entre humedales, laderas, vías fluviales y asentamientos tradicionales que conforman un paisaje único.
Guishan, ubicada en el distrito de Hongze, ciudad de Huai'an, en la provincia de Jiangsu, China, es el único poblado de la región que ha recibido esta importante distinción.
Además de este reconocimiento, Guishan es candidata a convertirse en Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco, una designación que se decidirá el próximo año.
El nombre de Guishan proviene de su particular forma geográfica: una masa de tierra que emerge del agua como una tortuga gigante. En la cultura china, la tortuga representa longevidad; así que este es un buen significado para su gente.
Hu Mingjian, jefe de la aldea, indicó que lo que buscan es preservar Ghishan, para proteger la cultura de esta zona, así como el entorno natural que la rodea.
Con una población de unos 800 habitantes, Guishan recibe a numerosos turistas nacionales e internacionales cada año. Los visitantes pueden disfrutar de alojamiento y gastronomía local, lo que contribuye a los ingresos de la comunidad.
Hu explicó que los peces y los camarones que consumen provienen del lago Hongze, el cuarto lago de agua dulce más grande de China con más de un siglo de historia.
Arte tradicional: El recorte de papel
Una expresión cultural en Guishan es el arte del recorte de papel, una técnica que consiste en tallar diseños en papel utilizando tijeras o cuchillos. En esta aldea destaca el señor Zhang Renhua, reconocido por su destreza en este patrimonio inmaterial.
Con 82 años, Zhang comienza su día a las 5:00 de la mañana dedicándose a crear obras de papel hasta las 7:00. Luego se ocupa de su jardín; en la tarde va a pescar y en las noches disfruta bailando.
Zhang aprendió el arte desde muy pequeño gracias a sus padres y abuelos, siendo la cuarta generación dedicada a este oficio en Guishan.
A pesar de que los años han afectado su visión, Zhang conserva la destreza y precisión en sus manos para contimuar elaborando delicados cortes de papel.
Durante las festividades locales, en especial en bodas y celebraciones, el arte del recorte de papel se intensifica, convirtiéndose en un elemento central de la vida comunitaria.