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Ser astutos para hacer el bien
Redacción/ - Publicado:
Astucia es un medio empleado hábilmente para el logro de algún intento o fin.Ser astuto es ser listo, sagaz, sutil y mañoso y muchos de ustedes han utilizado estas habilidades para fines no del todo buenos.Tener astucia no es solamente ser inteligente, sino ese poquito más que se le pone a la intención para lograr lo que se quiere.La astucia, así como la inteligencia y la creatividad son dones de Dios para ser usados para hacer el bien y para la mayor gloria de Su reino.Tienen que ser astutos o listos, sagaces, inteligentes y creativos para cooperar en el esfuerzo por lograr que en este mundo reine la bondad y el amor.Hermanos, todos tenemos historia de luz y tinieblas, de triunfos y fracasos, de gracia y pecado.Por lo tanto, tenemos mucho que agradecer al Señor y que pedirle perdón también.No hay nadie que sea totalmente santo ni tampoco totalmente malo.Es más, si de Dios venimos y todo proviene del Señor, los que nos llamamos hijos de Dios sabemos que la fuente de nuestra vida, que es Dios, el Señor, es totalmente buena.En nuestro corazón hay mucha más de bondad y bien que de maldad.Circunstancias, para cada uno muy particulares, los han traído a este lugar.La libertad de cada uno ha sido muchas veces condicionada por circunstancias adversas y fortuitas: traumas, problemas familiares, desempleo, situaciones psicológicas adversas, medio ambiente hostil y difícil.Pero hay varias maneras de verlos.Hay gente que los ve con malos ojos y prefieren que se queden adentro y se pudran dentro de sus barrotes.Otros dicen, "pobrecitos, están pasándola mal".Mas, hay otros que piensan que son hijos de Dios, templos del Espíritu Santo, hombres que han sufrido y están sufriendo.Para Dios, en el fondo, son buenos, bien vistos, bien amados y queridos, son personas realmente maravillosas.Tienen que verse con los ojos de Dios, no con los ojos con que los mira el mundo, y como algunas veces también ven a sí mismos.Hermanos, la Palabra es clara.Somos hijos del Altísimo, coherederos con Cristo del reino.El es el Señor, nuestro Dios y nos invita a volver la mirada hacia adentro del corazón para que veamos que El está presente en nuestra alma.Tú, hermano, eres templo del Espíritu de Dios y por eso eres una persona realmente extraordinaria.El Señor tiene preparada para ustedes una misión muy importante porque son ungidos por El.Son bien vistos, bien amados, bienaventurados, bendecidos por el Señor.A los ojos del mundo aparecen débiles, marcados, señalados, como pobres marginados.Pero, con la fuerza y el poder de Dios, son más fuertes que cualquier fuerza humana porque están ungidos por el Espíritu Santo.Lo que parece debilidad, inutilidad o simplemente pobreza extrema y estar marcado por la justicia y la sociedad, no es más que apariencia.Si aceptas a Jesucristo como tu Señor y Salvador y te comprometes a seguirlo y vivir en Cristo, todo eso se convertirá en fuerza de Dios invencible, que puede hacer de ti una persona exitosa, maravillosa y con un futuro increíblemente hermoso, porque para Dios nada es imposible.Hoy recordamos a María, nuestra Madre.La Virgen de la Merced convenció a Pedro Nolasco, fundador de los Padres Mercedarios, a que liberara a los cautivos que se encontraban presos en las mazmorras de los Moros.Ellos, bajo la invocación, protección y amparo de la Virgen, se lanzaron por los mares buscando en las prisiones de Africa a todos los cristianos que eran torturados para liberarlos.La Virgen de la Merced, Madre de Dios y Madre nuestra, se compadece del que está preso y quiere que visitemos las prisiones, anunciando que Cristo murió, derramó su preciosa sangre por todos ustedes y que los ama.Ella nos manda a decirte, mi hermano, que eres hijo valioso de Dios, bañado con la Sangre de Cristo quien te ama, te quiere y te tiene preparado algo maravilloso y bueno.Por eso te digo que eres hijo maravilloso y precioso de Dios y por tanto valiosísimo.Pero tienes que vivir en Cristo, renunciar al pecado y a la maldad y nunca volver la mirada atrás.Si persistes en retroceder, en odiar, en vengarte, estás totalmente perdido.Mira siempre hacia adelante buscando al Señor, ¡Bendito sea el Señor! Cuando aceptes al Señor como tu Salvador y Mesías, ya no puede existir en tu corazón espacio para la maldad, el odio, el rencor y los deseos de venganza.Todo se olvida y se supera por el inmenso amor de Dios que llena tu corazón y tu alma.Deja atrás las viejas peleas y rencillas que nublan tu vista, te impiden apreciar todo lo bueno y maravilloso que hay en este mundo, que el Señor ha creado para ti.Te impiden ver en Dios tu salvación.En el nombre de Jesús, de la Virgen de la Merced y de nuestra Iglesia te pido, hermano, que tengas ánimo y entusiasmo; sigue adelante y persevera.Tú puedes triunfar en Cristo Jesús, en el Señor.No te desanimes ni te deprimas.Mantén muy en alto tu fe, una fe profunda en el Señor, en Cristo Jesús.El es el único que te puede liberar del pecado, de la opresión interna, de Satanás, de la tristeza y la depresión.Algún día, cuando finalmente se aclare tu caso, Cristo abrirá las puertas de esta cárcel para que salgas.El Señor es realmente maravilloso.Con Cristo puedes vencer cualquier obstáculo, cualquier dificultad que se presente en tu camino.Persevera en Cristo con fe.¡Bendito y alabado sea el Señor! Sólo Dios tiene todo el poder y la gloria.Pídele que aumente tu fe, que te ayude a perseverar.Solamente con la ayuda de Dios puedes superar esta dificultad en la que te encuentras, no te quepa duda.Dios es santo, bueno, generoso y todopoderoso.Con su ayuda podrás ser mejor porque CON DIOS, ERES...¡INVENCIBLE!