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Uniformes de mamarracho
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Por los inicios del siglo pasado, cuando asolaba al suelo patrio la Guerra de los Mil Días, un pasaje de justo antes del inicio de la Batalla de Bejuco, nos recuerda cuando el caudillo liberal, Dr.Belisario Porras, pasaba revista a sus tropas antes de chocar con las conservadoras.La historia lo describe desafiante, a pocos metros de los cañones enemigos, pleno de garbo, montando un regio corcel blanco, a paso lento, vestido de saco, corbata y sombrero blancos.Al lado del doctor Porras, aún con uniformes de gala, los soldados de hoy son unos perfectos mamarrachos; y nuestros estudiantes de colegios particulares de hoy peor.La camisa blanca ha cedido el paso a la camiseta estilo "polo".Ni hablar de la corbata y la cinta cruzada que lucían las niñas.El pequeño detalle ilustra los muchos tumbos de la educación nacional, que es de los peores del Continente."El hábito no hace al monje, pero le ayuda", dice el olvidado refrán, pleno de enseñanzas.Pero hasta los refranes cargados de sabiduría, se han olvidado.Cuando se inauguraron la Escuela Normal de Santiago, el Instituto Nacional, la Normal de Señoritas; y los particulares IPA, De la Salle, María Inmaculada, Javier, Las Esclavas, San Vicente de Paúl, que fueron forja de insignes ciudadanos durante las primeras décadas de la República, sus uniformes fueron sello de alumnos que infundían admiración y respeto.Ahora no.Por algo, los médicos visten de bata blanca y los abogados de chaqueta, por no mencionar a policías, enfermeras y bomberos.El respeto al uniforme y símbolos del colegio era algo que siempre se fomentó.Los jóvenes de primer ciclo soñaban con vestir algún día la camisa manga larga del ciclo superior.Se hablaba, con orgullo, de honrar el uniforme.¿Qué quedó de aquello? Nada.¿Qué responden los administradores de las escuelas de hoy? Hablan del clima, que es el mismo que tostaba al Dr.Porras.Argumentan que es el modernismo, pero en verdad es una "gringada", ajena a nuestras raíces, sin ánimo peyorativo.En Chile, en cambio, hasta en las escuelas públicas se usa, desde siempre, saco y corbata; y las niñas del Liceo 7 y demás, visten elegantes batas.Pero igual ocurre en Argentina, España, Taiwan y México, como bien lo ilustra en el último caso la serie televisiva juvenil "Rebelde".¿Cuál es el empeño porque los nuestros luzcan tan mal?