Estricto aislamiento en Coiba: Reclusos peligrosos ceden y levantan huelga de hambre
El funcionario explicó que el régimen penitenciario aplicado establece controles rigurosos sobre las comunicaciones de los internos.
La celda de máxima seguridad de Coiba ha cobrado protagonismo en las últimas semanas tras el traslado de los 29 privados de libertad considerados de alto perfil. Foto. Ilustrativa
Los 29 privados de libertad de alto perfil que fueron trasladados recientemente a una celda de máxima seguridad de la isla Coiba suspendieron la huelga de hambre que habían iniciado el pasado lunes. Así lo confirmó este fin de semana el ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego.
El jefe de la cartera de Seguridad aseguró que los reclusos permanecen bajo un severo régimen de custodia, vigilados por unidades del Servicio Nacional Aeronaval (SENAN), dentro de una instalación diseñada para mantener un estricto control sobre internos considerados de alta peligrosidad.
Estrategia contra el crimen organizado
Según Ábrego, el traslado forma parte de la estrategia del Gobierno para cortar las operaciones de las organizaciones criminales desde las cárceles y evitar que continúen coordinando hechos de violencia que afectan la seguridad ciudadana.
"El objetivo es evitar que la sangre siga corriendo en las calles y que más familias panameñas tengan que vestir de luto por culpa del crimen organizado", expresó el ministro al referirse a la decisión de enviar a estos privados de libertad a la isla Coiba.
El funcionario explicó que el régimen penitenciario aplicado establece controles rigurosos sobre las comunicaciones de los internos.
Indicó que únicamente pueden mantener contacto con sus abogados y con las autoridades competentes, mientras se restringe cualquier comunicación que, de acuerdo con las normas aplicables, pudiera facilitar vínculos con integrantes de pandillas u otras estructuras criminales.
Vigilancia permanente en celdas de máxima seguridad
Las autoridades sostienen que estas medidas buscan debilitar la capacidad de operación de las redes delictivas que, según los organismos de seguridad, continúan representando una amenaza para la tranquilidad de la población panameña.
La celda de máxima seguridad de Coiba ha cobrado protagonismo en las últimas semanas tras el traslado de los 29 privados de libertad considerados de alto perfil, una decisión que ha generado amplio interés público por las implicaciones que tiene en la estrategia nacional contra el crimen organizado.