Veraguas: Terremoto deja viviendas destruidas y ataúdes expuestos en el cementerio de Soná
En medio de este panorama, las familias damnificadas enfrentan dificultades para encontrar refugio y conseguir productos básicos para subsistir.
Los daños también alcanzaron instalaciones esenciales para la comunidad. Numerosas residencias resultaron severamente afectadas y otras colapsaron por completo. Foto. Melquíades Vásquez
El dolor, la incertidumbre y la desesperación se apoderan de numerosas familias de la provincia de Veraguas, tras el fuerte sismo registrado el viernes en horas de la tarde y las posteriores réplicas, que dejaron graves afectaciones en comunidades de los distritos de Soná y Mariato, donde muchas personas perdieron sus viviendas y quedaron sin acceso a alimentos y agua potable.
Bóvedas colapsadas y ataúdes expuestos en Soná
A las pérdidas materiales se suma una situación que mantiene alarmada a la población sonaeña: la rotura de las bóvedas del cementerio municipal, que dejó expuestos numerosos ataúdes con cuerpos en avanzado estado de descomposición, convirtiendo el camposanto en otro de los escenarios afectados por la fuerza del movimiento sísmico.
La situación genera preocupación entre los residentes, tanto por las condiciones en que quedaron los restos humanos como por la necesidad de que las autoridades competentes intervengan para atender esta delicada emergencia.
Destrucción de infraestructura y necesidades urgentes
La destrucción de viviendas, escuelas, el cuartel de bomberos, la residencia del ex presidente Ricardo Martinelli y el templo católico agrava la emergencia en Soná y Mariato, donde los damnificados necesitan alimentos, agua potable y asistencia social.
Los daños también alcanzaron instalaciones esenciales para la comunidad. Numerosas residencias resultaron severamente afectadas y otras colapsaron por completo.
Planteles educativos también sufrieron daños, lo que aumenta la preocupación por la seguridad de estudiantes, docentes y demás miembros de la comunidad educativa.
En medio de este panorama, las familias damnificadas enfrentan dificultades para encontrar refugio y conseguir productos básicos para subsistir. La falta de agua potable y alimentos agrava las condiciones de quienes quedaron prácticamente sin nada después del terremoto.
Autoridades evalúan los daños
Mientras crece la preocupación entre los habitantes, las autoridades mantienen las evaluaciones para determinar la magnitud de las afectaciones y establecer las ayudas sociales que requieren las familias perjudicadas en Soná, Mariato y otros distritos de Veraguas.
La emergencia plantea el desafío de atender de manera prioritaria a quienes perdieron sus hogares, garantizar el suministro de agua y alimentos, verificar la seguridad de las estructuras afectadas y coordinar las acciones necesarias para responder a las múltiples necesidades de las comunidades.
El sismo ha dejado al descubierto la vulnerabilidad de numerosas familias e infraestructuras de la provincia.
Ahora, los damnificados esperan que las evaluaciones se traduzcan en ayuda oportuna y respuestas concretas para comenzar a recuperarse de una tragedia que alteró sus vidas y dejó a muchas personas sin las condiciones básicas para vivir.