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El triple regalo de una madre
Roma - Publicado:
Luisa Espósito de Peralta es lo que podría decirse una súper mujer.Es contadora pública y tiene una maestría en Administración de Empresas de la universidad George Washington de los Estados Unidos, posee una firma de contabilidad, además de manejar la empresa familiar que es una estación de gasolina y da clases de taekwondo por las tardes en el Instituto Panameño de Taekwondo, de su propiedad, pero su reto y logro más grande es ser madre de trillizos.Hace catorce meses tres hermosos bebés vinieron a consagrar su vida y a ser la dicha del hogar conformado por ella y por su esposo, Richard Peralta.Luisa afirma que ser madre de trillizos es un poquito difícil, cargar con tres coches, que a veces no caben en el carro, cuando uno llora, los otros también.Se puede realmente, lo que hay que tener es un poquito de paciencia.Ella y su esposo tuvieron casi ocho años en tratamiento para concebir, a pesar de los fracasos nunca se rindieron y al final consiguieron un bello regalo de Dios y por partida triple, Cristina Teresa, Alejandro Virgilio y Roberto Luis.Ellos fueron niños muy deseados.UN DIA EN LA VIDA DE LOS PERALTAUn día con ellos nunca es típico.Se levantan a las seis de la mañana, con la ayuda de las dos nanas que tienen ahora, antes tenían tres, bañan y arreglan a los bebés, luego juegan un rato, les dan su desayuno y siguen jugando hasta las ocho y media, de allí en adelante quedan al cuidado de las nanas mientras que sus padres trabajan.Luisa considera que tener negocios propios le facilita la tarea de dedicarse a sus niños.Al mediodía llega a casa para dispensarles de una hora a hora y media y aunque sale tarde de su trabajo, procura llegar a tiempo para darles su tetero y estar con ellos un rato antes de que se duerman, y si se levantan en la noche pide que los lleven a su lado para pasar más tiempo con ellos.Hacer cosas tan sencillas como salir de compras, le toma horas porque los extraños los paran en la calle admirados por los trillizos.Cuando salen a algún lugar, Luisa dice que parecen una tribu que se compone de ellos dos, los trillizos y las dos nanas, además de los tres coches y las tres sillas de bebé en el carro, donde no cabe un alma más.Cuando alguien les pregunta si pueden ir con ellos, responden que en el techo del vehículo.LA FORTALEZA DE UNA MADRELuisa empezó en 1989 a practicar taekwondo y en el "97 obtuvo su cinturón negro, tiene el grado de segundo dan y en mayo será la única mujer en nuestro país en ser tercer dan.También es Dive Master, es decir que tiene un nivel profesional en esta actividad.Le dice sinceramente a todas las mujeres que desean ser madres y más a su edad, tuvo a los pequeños a los 41 años, que hagan ejercicio.Gracias a su actividad en el deporte, su embarazo se desarrolló sin complicaciones, a pesar del carácter riesgoso de éste."Fui a trabajar a los cuatro días de mi cesárea, al tercer día me encargué de la mudanza a la nueva casa, quince días después daba clases de taekwondo".Se mantuvo dando sus clases hasta el sexto mes.Recuperó su figura en seis meses."No hay que estar intimidado por mujeres inteligentes y profesionales", afirma Richard.LOS NIÑOSAunque son pequeños cada uno de los trillizos hace sentir su personalidad e individualidad.Sus padres dicen que Alejandro, el más grande y gordito de los tres, es el más dominante y dependiente, es el más celoso y el que come más; sin embargo tiene un carácter bien llevadero y se ríe bastante.Roberto es el más impaciente, pero es el más independiente, a menudo se le encuentra jugando solo, sin necesidad de compañía alguna.Por su parte, Cristina es más madura, está más adelantada en su caminar con relación a sus hermanos, es el punto intermedio entre los caracteres de ellos.Richard nos contó que Cristina, quien es la que más camina, pone celosos a sus hermanos varones y cuando camina a su lado a ellos no les gusta y la agarran y la tumban.Alejandro siempre quiere los juguetes, si ve que Roberto o Cristina tienen alguno, corre a quitárselos, lo que no siempre es fácil, la cosa termina en pequeños combates que se evidencian en moretones en sus caritas o cuerpos, producto de algún "juguetazo".Luisa aconseja a las madres que se preocupen por sus niños, que traten de hacer lo mejor por ellos, que les lean, que se preparen para que sepan educarlos."Los niños no se crían solos, las madres tienen que hacer de ellos individuos que sirvan a la sociedad, y eso no se obtiene de la nada.Te tienes que preparar, tienes que leer, que esforzarte para tener niños educados, que no se tengan que llevar a la escuela a que le enseñen cortesía y disciplina, eso se tiene que hacer en casa, ese es deber de una madre" dijo con convicción esta súper mamá.