Panamá presenta su pabellón en la Bienal de Venecia
Un pabellón vivo que entrelaza saberes indígenas, memorias afrocaribeñas y la historia del Canal a través de arte inmersivo y tecnología ancestral.
La hamaca monumental. Foto: Cortesía
Panamá ha irrumpido con fuerza en la 61ª Exposición Internacional de Arte de La Biennale di Venezia con una propuesta que ya se posiciona como uno de los highlights culturales de la temporada.
Bajo el título “Hiperstición Tropical”, los artistas Antonio José Guzmán e Iva Jankovic –conocidos como Mensajeros del Sol– transforman el pabellón panameño en un espacio vivo que fusiona arte contemporáneo con las raíces más profundas del istmo.
La experiencia, además, trasciende las fronteras físicas y podrá ser explorada por audiencias globales a través de Bloomberg Connects, la plataforma digital que amplifica el alcance de las grandes citas artísticas del mundo.
En el corazón de esta inmersiva instalación destaca una hamaca monumental que se despliega como una arquitectura suspendida, una tecnología ancestral convertida en archivo vivo. Esta pieza central invita a repensar el cuerpo, el desplazamiento y las huellas históricas que han marcado a Panamá, convirtiendo el pabellón en un refugio simbólico donde el visitante se sumerge en una narrativa que dialoga directamente con la memoria colectiva del país.
La obra entrelaza saberes indígenas, memorias afrocaribeñas y relatos de desarraigo con una mirada contemporánea y profundamente poética. Concebida como umbral entre pasado y presente, “Hiperstición Tropical” lleva al escenario más prestigioso del arte internacional una visión que celebra la diversidad cultural panameña sin caer en folclorismos, sino activándola como fuerza crítica y creativa.
Curada por Ana Elizabeth González y Mónica Kupfer, la exposición integra paisaje sonoro, collage textil e imágenes en suspensión para crear una cartografía sensorial única. El recorrido activa el pasado en tiempo real: registros históricos de la antigua Zona del Canal se reinterpretan a través de lenguajes visuales actuales, haciendo que la historia no solo se observe, sino que se sienta y se reactive en cada paso.
Las imágenes impresas sobre telas translúcidas flotan en el espacio, apareciendo y desapareciendo como fragmentos de memoria etérea. Acompañadas por una composición sonora que mezcla música, voces humanas y sonidos de maquinaria, la muestra genera un diálogo constante entre territorio, identidad y resistencia cultural, envolviendo al público en una atmósfera que trasciende lo visual.
Como guinda del proyecto, se incorpora la performance Frecuencias dub de ocupación vs. la máquina de desalojo, donde el cuerpo se transforma en herramienta de medición, resistencia y reconstrucción.
El pabellón de Panamá es presentado por el Ministerio de Cultura en una alianza estratégica con instituciones clave como el Museo del Canal Interoceánico de Panamá, la Fundación Ciudad del Saber y Fundación Arte & Cultura, junto a empresas y mecenas privados.
Este esfuerzo colectivo marca un hito en la proyección internacional del arte panameño, demostrando que el país apuesta por una presencia sostenida en las grandes plataformas globales.
La ministra de Cultura, María Eugenia Herrera, celebró la participación como un paso firme en el posicionamiento de Panamá en el mapa cultural mundial. “Esta participación refleja una apuesta sostenida por posicionar a Panamá en el panorama global a través del arte contemporáneo. Hiperstición Tropical no solo revisita nuestra historia, sino que la proyecta desde nuevas narrativas que dialogan con el presente y el futuro”, afirmó.