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Economía brasileña sufre a un mes de elecciones
Delfia Cortez / - Publicado:
Brasil, en medio de una turbulencia financiera que ya afecta al crecimiento económico, se prepara para una importante semana con renovada agitación, a poco menos de un mes de las elecciones presidenciales del 6 de octubre y con el actual clima internacional adverso.A las preocupaciones del mercado con la sucesión presidencial tras ocho años de gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso, "se superpone el temor de una guerra inminente en Oriente Medio", que para Brasil significa una postergación del retorno de la inversión y el crédito, destacó el economista de la Universidad de Campinas, Luciano Coutinho."La esperada recuperación del optimismo en Brasil fue frustrada por el agravamiento del escenario internacional esta semana", con indicios "de que la recuperación económica estadounidense debe ser más lenta y la posible ofensiva de EU sobre Irak con probable impacto en el mercado de petróleo", según el analista Wilson Ramiao, de la banca Lloyds TSB."Una acción militar, si ocurre, tendrá consecuencias económcias muy intensas para países en desarrollo como Brasil", dijo al diario Estado el embajador brasileño en Washington, Rubens Barbosa.De concretarse esos temores internacionales, significará para Brasil "más sacrificios y más restricción fiscal para el próximo gobierno" que asuma tras las presidenciales de octubre, concluyó Coutinho en un artículo publicado en el diario Folha de Sao Paulo.Influenciados por ese panorama, los mercados brasileños iniciaron mal setiembre, con bajas consecutivas en sus cinco días hábiles.El real perdió esta semana 4.8% de su valor y 27.3% en el año, y la Bolsa de Valores de Sao Paulo cayó 6.4% en la semana y 28.4% en el año.La incertidumbre internacional rompió con el clima de moderado optimismo iniciado a fines de agosto, en reacción positiva a los compromisos de los candidatos presidenciales con la responsabilidad fiscal y el pago de la deuda, el préstamo que aprobó el viernes el FMI por 30,000 millones de dólares y las líneas de crédito del gobierno para atender la falta de financiamiento externo por la desconfianza externa.