Industriales preocupados por el color que ha tomado diferencias comerciales con Costa Rica
El Sindicato de Industriales de Panamá expresó que las diferencias entre ambas naciones perjudican la competitividad, la inversión y la integración regional.
Frontera entre Panamá y Costa Rica a través de Paso Canoas, zona de gran movimiento comercial. Foto: Archivo
El Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) expresó su preocupación por la prolongada situación comercial entre Panamá y Costa Rica y lamenta el tono confrontativo de recientes declaraciones hacia nuestro país, por considerar que afectan la histórica relación de cooperación entre ambas naciones.
Panamá tiene el legítimo derecho de proteger su producción nacional y garantizar su seguridad alimentaria, actuando siempre dentro de un marco de transparencia, proporcionalidad y cumplimiento de las normas internacionales, competitividad, la inversión y la integración regional, sobre todo, cuando la balanza comercial históricamente ha favorecido ampliamente a Costa Rica, generando un déficit estructural para Panamá y limitando el desarrollo de una relación comercial más equilibrada, sostuvo el sindicato industrial.
Como ejemplo, las exportaciones de productos lácteos panameños hacia Costa Rica cayeron 79% entre 2020 y 2025, mientras que las exportaciones de los sectores cárnico y avícola continúan siendo prácticamente inexistentes.
Para 2025, Panamá registra exportaciones por US$41.4 millones frente a importaciones desde Costa Rica por US$458.1 millones, reflejando un déficit comercial superior a US$416 millones y una relación comercial de aproximadamente 10 a 1 a favor de Costa Rica.
El SIP coincidió con la postura del Gobierno Nacional en fortalecer las condiciones de competitividad y defensa de la producción nacional, promoviendo relaciones comerciales basadas en la reciprocidad, la seguridad jurídica y reglas claras para las dos partes.
"Como hoja de ruta hacia una solución sostenible, recomendamos que ambos gobiernos prioricen el diálogo y la negociación técnica, garantizando la independencia de las autoridades sanitarias y fitosanitarias, agilizando los procesos de permisos y estableciendo mecanismos transparentes y eficientes para atender las solicitudes y reclamaciones del sector empresarial, a fin de abordar de manera integral las preocupaciones comerciales, sanitarias y fitosanitarias, en beneficio de la prosperidad y el bienestar de ambos países", recomendó el SIP.