economia
Sistema de riego aumenta la producción en un 60%
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Andrea Gimenez (andrea.gimenez@epasa.com) / PANAMA AMERICA Producción 22 meses de trabajo sostuvieron las organizaciones internacionales, gubernamentales y los usuarios.110 días tardan en cultivarse algunas semillas de arroz, lo que deja de una a dos cosechas al año.$386 mil invirtió la FAO en asistencia técnica a los agricultores y técnicos especializados.El olor a tierra húmeda y la alfombra de espigas verdes que ahora cubre las parcelas de arrozales de El Caño, La Herradura y El Faldar, en la provincia de Coclé, son el resultado de una inversión de $415,000 en sistemas de riego, de los cuales $30,000 fueron suministrados por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) y el resto por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), informó Luis Layola, técnico oficial del proyecto.Hasta hace 10 meses, los productores de esta zona dependían de sacos de arena para crear una especie de dique improvisado que permitiera que el agua, proveniente de la cuenca del río Santa María, entrara a sus parcelas para posteriormente regar con mangueras y con palas ayudaban a incorporar el agua a la tierra.Sin embargo, la cosecha no superaba los 100 quintales por hectárea, cuentan algunos de los encargados de trabajar en la zona.Para revertir esa realidad, se tomaron siete parcelas demostrativas, cuatro de arroz comercial tecnificado bajo riego en melgas (muros para empozar el agua) en curvas de nivel, dos diversificadas de maíz-hortalizas en hilera con riego por goteo, y una parcela demostrativa de plátano con riego por microaspersión.A diferencia del mecanismo anterior, todas estas pruebas reflejaron un aumento en la producción entre 40% y 60%, hasta 142 quintales por hectárea en la época lluviosa y de hasta 188 en la seca, con la gestión eficiente del agua de riego a nivel parcelario y el manejo integrado de malezas.No fue hasta julio de 2011, cuando el Gobierno de Panamá y la FAO acordaron la implementación del proyecto para apoyar, mejorar y desarrollar los sistemas de riego, que estos productores pudieron mejorar sus rendimientos y se empezaron a poner en funcionamiento los canales de riego por superficie, contó Diovigildo Vega, quien cosecha arroz hace más de 20 años.El área de diferentes cultivos bajo riego en Panamá alcanza las 34,964 hectáreas.Los sistemas de riego públicos de uso colectivo dominaban una superficie de 6,491 hectáreas, pero por diferentes factores apenas se utilizaban 2,665 hectáreas, es decir, el 33% de la superficie.En los sistemas de riego El Caño (1,000 hectáreas) y La Herradura (500 hectáreas), dedicados a la producción de arroz, solo el 40% del territorio se encuentra productivo.El método actual logra inundar la parcela progresivamente hasta llegar al final de ella, donde se encuentra ubicado el sistema de drenaje, manteniendo la plantación por debajo del agua y reduciendo la posibilidad de maleza.A pesar de este crecimiento, falta mucho camino por recorrer, tomando en cuenta que estas parcelas no cuentan con riego automatizado, el cual debe ser costeado por cada productor, informó la FAO.1615“Los sistemas de riego automatizados privados pueden aumentar la producción aún más, además de hacer más eficiente el uso del agua”, explicó Isaías Gálvez, presidente de la Asociación de Usuarios de Sistema de Riego de La Herradura.Por su parte, Milagros Díaz, coordinadora del proyecto de sistemas de riego de la FAO, señaló que en los estudios realizados se estimó que la implementación del nivelado, uno de los primeros pasos del proceso para incrementar la producción, conlleva costos de alrededor de los 1,200 dólares por hectárea, por lo que afirmó que parte de los retos es lograr “mejores financiamientos y más accesos a créditos por parte de los productores”.ModernizaciónSi bien existen avances importantes, se necesita encarar el tema de la gestión del agua en la agricultura de manera integral para que los productores sean más competitivos, añadió Díaz.El uso de semilla de buena calidad, mayor tecnificación del cultivo, acceso a crédito e incentivos, el establecimiento de alianzas estratégicas en el mercado para que los productores reciban precios justos por su producción y el relevo generacional son algunos desafíos pendientes que identificó el proyecto.A lo que Vega añadió que actualmente el uso de la maquinaria necesaria para nivelar la tierra así como la implementación de sistemas de riego privados conllevan costos “muy altos”, por ejemplo, “la nivelación por rayo láser, la cual es más específica y contribuye enormemente en la productividad de las tierras, podría costar hasta 3 mil dólares por hectárea”.Además, mientras caminaba por el muro de tierra que divide una serie de hectáreas de otras y que funciona como muro de contención para mantener el agua “empozada” en la plantación, Vega comentaba que hoy día, aún se utilizan lonas y palos como llave de paso entre una hectárea y otra, las cuales se mueven cuando se desea dejar pasar el agua para inundar la siguiente zona.Lo cierto es que si bien la ayuda ha llegado a manos de los productores, aún falta mucha tecnología para mejorar la producción.