Un hombre que luchó porque a la patria no se le ponen condiciones
Eustorgio pertenece a una estirpe imbatible. No se amilana ni se rinde. De su voz, a veces temblorosa, escuchamos que su niñez no fue fácil, y eso forjó su personalidad combativa. Relata que es hijo de Eustaquia María González, oriunda de Chepo, y no conoció a su padre.
Eustorgio pertenece a una estirpe imbatible. No se amilana ni se rinde. De su voz, a veces temblorosa, escuchamos que su niñez no fue fácil, y eso forjó su personalidad combativa. Relata que es hijo de Eustaquia María González, oriunda de Chepo, y no conoció a su padre.
Su madre cuidó a doña Diana Dutary, esposa de don Ramón Valdés, expresidente de la República. En ese entonces vivían en calle 5.ª, en Catedral.
“Yo me crie en una familia de rancio abolengo, pero advertido hasta la saciedad de que no pertenecía a ella, que era un plebeyo. Pero eso no me importaba porque tuve acceso a buenos libros que hablan de la Revolución Mexicana”, afirma.
Dice que siempre se ha resistido a la diferencia entre humanos, discrepa de la idea de razas superiores, y por eso deploró el Gold y Silver Roll que imponían los gringos en Panamá.
“La sangre de 21 panameños nutrió y abonó la tierra istmeña, y 572 resultamos heridos, pero jamás vencidos”, concluyó.