Equipo multidisciplinario evalúa grietas y carreteras en el área del epicentro del sismo del viernes
El Instituto de Geociencias (IGC) ha puesto en marcha un operativo multidisciplinario para evaluar y mitigar los impactos del evento telúrico.
Fotos de las actividades que está realizando el equipo en la zona del epicentro del terremoto. Foto: Cortesía IGC
Tras el potente sismo de magnitud 7.5 que sacudió la península de Azuero, el Instituto de Geociencias (IGC) ha puesto en marcha un operativo multidisciplinario para evaluar y mitigar los impactos del evento telúrico.
Con el fin de abarcar de manera integral la magnitud de esta emergencia sísmica, los especialistas de la institución se encuentran trabajando simultáneamente en tres frentes de acción clave.
El primer frente opera directamente en el terreno afectado, donde un equipo de campo despliega esfuerzos para medir con precisión los desplazamientos de tierra causados por el temblor.
Entre sus labores prioritarias destaca la evaluación de los deslizamientos generados y la inspección minuciosa de las carreteras locales que, aunque a simple vista lucen en buen estado, podrían presentar afectaciones estructurales internas debido a la fuerte vibración sísmica.
Asimismo, el personal en campo realiza una exhaustiva caracterización de las grietas detectadas en la zona de impacto. Los expertos evalúan si en estas fracturas existe emanación de gases, un incremento en la temperatura del área o características particulares en los materiales que las componen, factores fundamentales para determinar si representan una amenaza directa e inmediata para la seguridad de las poblaciones cercanas.
Por otro lado, un segundo equipo trabaja incansablemente desde el laboratorio para dar seguimiento a la actividad secundaria del evento. Su labor principal consiste en la localización manual de las réplicas de menor intensidad que el sistema automático no logró registrar en primera instancia, así como en el perfeccionamiento de la precisión de los datos publicados preliminarmente.
Esta exhaustiva revisión técnica en el laboratorio permitirá consolidar un conteo exacto y detallado de toda la secuencia sísmica. Por esta razón, el IGC ha informado a la ciudadanía que durante los próximos días continuará la publicación de reportes sobre sismos ocurridos en fechas pasadas, a medida que los datos procesados manualmente vayan siendo validados.
En el tercer frente, un equipo enfocado en el análisis geoespacial procesa las mediciones recolectadas en el terreno para evaluar los desplazamientos definitivos ocurridos tras el evento sísmico.
La combinación entre los modelos computacionales y los datos reales de campo resulta indispensable para reconstruir y cartografiar con exactitud la totalidad de las áreas que sufrieron modificaciones o afectaciones.
Toda esta compleja labor técnica y científica se lleva a cabo en estrecha coordinación y trabajo conjunto con el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc). Esta alianza interinstitucional busca garantizar que la información técnica recabada por el IGC se traduzca de forma inmediata en decisiones operativas y medidas de seguridad efectivas para proteger a la población panameña.