Panamá blinda la Zona Libre con escáneres contra drogas y contrabando
Inversión de Estados Unidos para nuevos escáneres móviles supera los 14.2 millones de dólares.
Escáneres móviles fortalecen el control en la Zona Libre de Colón como parte del plan escudo invisible.
El gobierno de Panamá inauguró dos escáneres móviles de última generación en la Zona Libre de Colón, como parte de una estrategia integral para combatir el narcotráfico y el contrabando en el principal centro logístico del país.
Además, el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, explicó que estos equipos forman parte del proyecto Escudo Invisible, diseñado para fortalecer la seguridad en puertos y fronteras. Los escáneres permiten revisar contenedores sin necesidad de abrirlos, lo que agiliza el comercio legítimo y aumenta la capacidad de detección de mercancías ilícitas.
De igual manera, la inversión supera los 14 millones de dólares y corresponde a una donación del Gobierno de Estados Unidos. Durante el acto de entrega, se destacó que esta cooperación reafirma la confianza internacional en Panamá como aliado estratégico en la lucha contra el crimen organizado.
Por otra parte, el embajador estadounidense, Kevin Marino Cabrera, subrayó que la instalación de estos equipos refleja el liderazgo de Panamá en la región y permitirá inspeccionar de manera más eficiente la carga que transita por la Zona Libre, considerada la segunda más grande del mundo.
En ese sentido, la directora de Aduanas, Soraya Valdivieso, señaló que la tecnología permitirá detectar en pocos minutos mercancía no declarada, drogas y artículos prohibidos. Recordó, además, que Panamá había sido señalado como un punto clave para el contrabando de cigarrillos, lo que hacía urgente reforzar los controles.
Asimismo, las imágenes captadas por los escáneres serán analizadas desde un Centro de Monitoreo Centralizado, lo que facilitará compartir información en tiempo real con la Policía Nacional, la Autoridad Nacional de Aduanas y el Servicio Nacional Aeronaval.
El Gobierno reiteró que esta inversión en tecnología es parte de un plan más amplio que incluye capacitación de personal, cooperación internacional y la instalación de más equipos en puntos estratégicos como Paso Canoas, San Isidro, PSA Panamá y Bocas del Toro, con el objetivo de proteger la reputación del país como hub logístico mundial.