¡ENSA, otra vez en el ojo de la tormenta!
Crecen críticas por manejo de incidencias, falta de respuestas y señalamientos que muchos califican de “mentiras”.
Las explicaciones emitidas generaron más molestias. Foto: EFE
ENSA vuelve a estar en el centro de la polémica tras las recientes incidencias registradas en el sistema eléctrico nacional, situación que desató una nueva ola de cuestionamientos hacia la empresa por la forma en que manejó la comunicación de lo ocurrido.
Lejos de calmar los ánimos, las explicaciones emitidas generaron más molestia y reactivaron un sentimiento que desde hace tiempo viene creciendo entre los panameños: desconfianza, cansancio y enojo frente al servicio que presta la distribuidora eléctrica.
Las críticas apuntan principalmente a la percepción de que ENSA insiste en deslindarse de responsabilidad cada vez que ocurre una situación que afecta a miles de personas. Para muchos, la empresa se ha acostumbrado a señalar factores externos mientras evita reconocer fallas o dar respuestas claras sobre los reclamos acumulados.
La controversia también volvió a poner sobre la mesa viejas molestias relacionadas con el alto costo de la electricidad, la atención a los clientes y las constantes denuncias sobre daños y afectaciones que, según cuestionan diversos sectores, terminan sin respuestas concretas.
En redes sociales y distintos espacios digitales, la palabra “mentirosos” se convirtió en una de las más repetidas al momento de referirse a ENSA, reflejando el deterioro de la imagen pública de la empresa tras años de cuestionamientos por el servicio.
El tema ha escalado a tal nivel que muchos consideran que la molestia ya no gira únicamente alrededor de las incidencias eléctricas, sino sobre la sensación de abandono y falta de responsabilidad que perciben miles de clientes en todo el país.
Mientras tanto, la factura eléctrica sigue llegando puntual. Y para muchos panameños, esa es precisamente la parte que más indigna: sentir que el cobro nunca falla, aunque las respuestas sí.