Panamá suma varios frentes de apoyo internacional tras presiones de China sobre sus buques
Tan solo esta semana, Estados Unidos, Israel, Paraguay, Perú, Chile y Honduras condenaron el hostigamiento de China a los buques de bandera panameña.
Países han hecho un llamado a respetar la soberanía de Panamá tras fallo contra PPC. Foto: EFE
Panamá ha sumado el respaldo de múltiples países, tras las medidas de presión reportadas por parte de China contra la flota de buques con bandera panameña que arriban a sus puertos.
Tan solo esta semana, Estados Unidos, Israel, Paraguay, Perú y Honduras condenaron el presunto hostigamiento de China, tras la decisión de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional a Panama Ports Company.
Por Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que las recientes acciones de China contra buques con bandera panameña suscitan seria preocupación sobre el uso de herramientas económicas para socavar el estado de derecho en Panamá, una nación soberana y socio vital para el comercio mundial.
Rubio precisó que el fallo de la Corte "deja claro que Panamá es un socio confiable para la inversión internacional y las oportunidades de negocio".
Señaló además que las detenciones o demoras de los buques panameños "perjudican la estabilidad de las cadenas de suministro globales" y provocarán un aumento en los costos para empresas y consumidores.
Por su parte el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, dejó claro que Israel respalda la postura de Panamá: la aplicación de la ley en materia marítima debe seguir siendo justa, técnica y libre de presiones políticas.
Puntualizó que las detenciones desproporcionadas ponen en riesgo el comercio mundial, los costes y la confianza.
"Defender el estado de derecho y la libertad de navegación redunda en interés de todos", manifestó.
América Latina, con Panamá
En Latinoamérica, el apoyo a Panamá también ha ido en ascenso. Tan solo el viernes, Perú abogó por el fortalecimiento de un sistema de transporte marítimo seguro, eficiente y basado en reglas, en línea con los estándares de la Organización Marítima Internacional (OMI).
Agregó que respalda a Panamá, "como Estado de abanderamiento responsable, en su esfuerzo por garantizar la observancia del derecho internacional y los principios de una práctica marítima justa, reafirmando la importancia del diálogo y la cooperación regional".
Mientras que Paraguay reiteró su solidaridad y apoyo a Panamá ante estas medidas perjudiciales e injustificadas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay señaló que “las demoras y retenciones arbitrarias a buques panameños en puertos chinos son inaceptables, representan una clara presión y ponen en riesgo el comercio mundial”.
Igual postura compartió Honduras, cuyo gobierno considera esencial que toda acción en el ámbito marítimo internacional se ejerza con estricto apego al derecho internacional, evitando afectaciones indebidas al tránsito marítimo lícito y a la estabilidad de las cadenas globales de suministro.
“Como país hermano y socio regional de Panamá, Honduras reafirma su solidaridad y su disposición de seguir promoviendo una gobernanza internacional basada en reglas, cooperación y seguridad jurídica”, indicaron en un comunicado.
Chile, de igual manera, reafirmó su compromiso con la libertad de navegación, el derecho internacional del mar y un transporte marítimo seguro y basado en reglas de la OMI.
"Expresamos nuestro respaldo a Panamá en sus esfuerzos por la observancia de dichas normas y reiteramos llamado a la cooperación", expuso.
El Gobierno panameño ha reconocido un aumento en la detención de barcos de bandera panameña en los puertos chinos después que la Corte anulara la concesión a una empresa de Hong Kong de la gestión de dos puertos cerca del Canal de Panamá, en medio de las presiones de Estados Unidos.
Esas detenciones no implican necesariamente la confiscación de las embarcaciones o su carga, sino retrasos en las salidas, o inspecciones adicionales, por parte de las autoridades portuarias chinas.
Por su parte China calificó de "infundadas" las acusaciones de Estados Unidos sobre la supuesta detención de buques panameños en puertos chinos y lo acusó de intentar "tomar el control" del Canal de Panamá.