Unachi podría recibir ayuda económica bajo ciertas condiciones
EL contralor Anel Flores aseguró que más allá de la urgencia por cubrir la quincena atrasada, la Universidad necesita "ordenar la casa".
La meta, según el funcionario, es llevar tranquilidad a los miles de hogares que dependen del salario universitario. Cortesía
El contralor general, Anel Flores, confirmó que trabaja en una solución financiera con el Ministerio de Economía y Finanzas para el rescate económico de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi); sin embargo advirtió que vendrá acompañado de una limpieza administrativa profunda.
Flores fue tajante al explicar que la institución no puede esperar un salvavidas presupuestario sin antes enfrentar la realidad de su descalabro interno, reiterando que el refrendo de la planilla está bloqueado porque, por ley, la Contraloría tiene prohibido comprometer pagos que no cuenten con un respaldo financiero real en las cuentas.
Aseguró que más allá de la urgencia por cubrir la quincena atrasada, la Universidad necesita "ordenar la casa", pues su situación no es un evento fortuito, sino la consecuencia de años de mala gestión.
Algunas de las irregularidades que enfrenta la entidad son:
Dualidad de salarios: Casos de personas cobrando múltiples sueldos.
Planilla desbordada: Un crecimiento injustificado en la cantidad de funcionarios.
Nepotismo: La presencia de redes familiares ocupando cargos dentro de la estructura administrativa.
Deudas críticas: Saldos pendientes con la Caja de Seguro Social y retenciones a trabajadores que nunca llegaron a su destino, poniendo en riesgo la estabilidad de los docentes y administrativos.
Aunque las críticas son severas, Flores subrayó su vínculo personal con la institución. "Como chiricano, tengo un compromiso especial con la Unachi", afirmó, insistiendo en que la Universidad debe recuperar su prestigio y dejar de ser noticia por escándalos financieros.
Por ahora, el equipo de la Contraloría General y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) mantienen un diálogo constante para intentar liberar los fondos necesarios en los próximos días.
La meta, según el funacioario, es llevar tranquilidad a los miles de hogares que dependen del salario universitario, siempre y cuando su administración demuestre voluntad real para frenar el derroche y la irregularidad que la ha caracterizado.