Universidades públicas con ajustes en sus labores académicas en esta semana
Udelas solo dará clases virtuales en esta semana, mientras la UTP estará abierta con excepción de sus sedes en provincias centrales.
Actualmente, las universidades se encuentran en el segundo semestre académico. Foto ilustrativa
Luego del fuerte sismo registrado el pasado viernes con epicentro en la península de Azuero, las principales casas de estudios superiores del país han tomado medidas de precaución y reestructuración en sus jornadas.
Con el fin de resguardar la seguridad de la comunidad universitaria y evaluar la infraestructura educativa, cada institución ha adaptado la modalidad de sus clases para el inicio de esta semana.
Por un lado, la Universidad de Panamá comunicó que durante este lunes 12 y martes 13 de octubre las actividades académicas se impartirán de manera exclusivamente virtual. Esta decisión implica la suspensión temporal de todas las clases presenciales en sus instalaciones, mientras se monitorea la situación y se garantiza el retorno seguro de estudiantes y docentes a las aulas.
Por su parte, la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) anunció la reanudación de sus clases en la mayoría de sus sedes a nivel nacional. Sin embargo, como medida de excepción, los centros de Penonomé, Aguadulce, Azuero y Veraguas permanecerán cerrados y con las actividades suspendidas hasta nuevo aviso.
Esta restricción en los centros regionales de la UTP obedece directamente a las afectaciones sufridas por el movimiento telúrico. De hecho, es necesario recordar que el Centro Regional de la UTP en Santiago registró daños materiales considerables a causa del evento sísmico del viernes, lo que requiere inspecciones técnicas detalladas antes de autorizar el reingreso del personal y alumnado.
Finalmente, la Universidad de las Américas (UDELAS) informó que no impartirá clases presenciales durante toda esta semana. En su lugar, la institución migrará completamente sus actividades al entorno virtual para dar continuidad al calendario académico sin poner en riesgo a la población universitaria tras la emergencia sísmica.