Aguas residuales siguen siendo un tema 'crítico'
Todavía no existe solución para la gran cantidad de plantas de tratamiento inoperativas que existen en proyectos residenciales y qué hacer con estas.
Las plantas de tratamiento de aguas residuales residenciales debieran ser un complemento a la labor que realiza la planta de Juan Díaz, que las devuelve limpias a la bahía. Foto ilustrativa
La gestión del agua sigue siendo un problema social en el país y motivo de foros y discusiones sobre cómo mejorarla.
Ha existido avances importantes en el manejo de aguas residuales, como el trabajo que se viene realizando con el Programa Saneamiento de Panamá que, de comenzar en la capital se ha extendido a Panamá Oeste.
Sin embargo, continúan las amenazas latentes al ambiente y la salud pública, como es el problema del manejo de aguas residuales a nivel residencial.
El director encargado del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), Luis Santanach, informó que se estudia la posibilidad de mejorar las plantas que se mantienen bajo la administración de la entidad, pero reconoció que es un "tema crítico".
Lo sensible de este tema es que el Idaan para aceptar las plantas de los proyectos residenciales tienen que estar 100% operativas, situación que no ocurre en la mayoría de las barriadas.
Una disposición legal establece que cada proyecto residencial debe contar con su planta de tratamiento de aguas residuales, no obstante, este fue un tema que jamás se coordinó.
Lo que ocurrió es que las plantas se construyeron y, en la mayoría de los casos, las promotoras se retiraron de las barriadas y estas plantas quedaron "a la buena de Dios" sin ningún manejo ni mantenimiento.
El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, afirmó que se dio un problema de gobernanza, ya que no se le explicó a los residentes que debían aportar para garantizar el funcionamiento óptimo de estas plantas.
"Hay que normar las cosas para que trabajen de forma adecuada. Cuando una barriada se hace, hay una planta de tratamiento de aguas residuales. Cuando termina su obligación, la promotora, la planta queda en la barriada y supuestamente debe ser recibida por el Idaan, pero no existe una coordinación adecuada y el Idaan carece de los recursos para recibir esa planta y mantenerla", planteó el titular, que reconoce que la situación es "bien complicada".
Boyd sugirió que las barriadas van a tener que tener una estructura que permita que esas plantas puedan seguir funcionando, adecuadamente, si no deja de funcionar y las aguas residuales se vierten por todas las calles y dan a los ríos y vertientes.
"Hay responsabilidad de aportar tanto para agua potable, como para poder disponer de las aguas residuales, si no vamos a tener una complicación ambiental muy grande, que no vamos a contar con agua potable a mediano plazo", advirtió el titular, que puso como ejemplo lo que está aconteciendo en la península de Azuero.
De acuerdo con el Decreto Ley No.2 de 7 de enero de 1997, el Ente Regulador (Asep) podrá aplicar una tarifa adicional para el tratamiento de las aguas servidas y la protección de los recursos hídricos, que cubra por lo menos los costos de operación y mantenimiento, y parte de los costos de inversión.
Tomas Bermúdez, gerente del Banco Interamericano de Desarrollo para México, Centroamérica y República Dominicana, consideró que existe la necesidad de enfocarse en la gestión del agua, los recursos hídricos y el manejo de las empresas de agua y saneamiento.
Agregó que en el país se ha invertido mucho en infraestructura, pero falta esa milla para que, por ejemplo, los problemas de saneamiento se pudieran solucionar más rápido.
"Como país hay que abordar una discusión que conduzca hacia una reforma y reestructuración de la manera como se prestan los servicios básicos", dijo.