Presentan primer Informe Defensorial sobre la niñez indígena en Panamá
El 15% de los niños indígenas permanece fuera del sistema educativo, una cifra que triplica el promedio nacional.
Lanzamiento del informe defensorial sobre los Derechos de la Niñes Indígena en Panamá. Foto: Cortesía
Con la presentación del primer Informe Defensorial sobre la niñez indígena en Panamá, la Defensoría del Pueblo reveló que el 70% de niñas, niños y adolescentes indígenas vive en condiciones de pobreza monetaria, lo que refleja una vulnerabilidad histórica en el acceso a derechos fundamentales.
Del mismo modo, también señala que en las comarcas indígenas el 91% de la niñez enfrenta pobreza multidimensional, lo que limita su desarrollo integral y evidencia la necesidad de políticas públicas más equitativas que permitan cerrar brechas históricas.
Asimismo, el informe destaca que el 15% de los menores indígenas permanece fuera del sistema educativo, una cifra que triplica el promedio nacional, mientras que solo el 21% cuenta con cobertura de seguridad social, lo que demuestra la exclusión persistente en los servicios esenciales.
De manera paralela, se subraya que una de cada cuatro niñas y niños en Panamá pertenece a un pueblo indígena, lo que representa 315,089 personas, de las cuales el 59% tiene menos de 10 años, reforzando la urgencia de garantizar servicios básicos desde la primera infancia.
En cuanto a la metodología, el documento fue elaborado con un proceso participativo que incluyó visitas a las comarcas Emberá Wounaan, Guna Yala y Ngäbe Buglé, además de consultas en Arraiján, Santa Ana y El Chorrillo, recogiendo la voz de niños, adolescentes y autoridades tradicionales.
Por ello, la Defensoría formuló 22 recomendaciones agrupadas en 7 ejes estratégicos, orientadas a fortalecer la gobernanza con enfoque intercultural, ampliar el acceso a salud y educación de calidad, y reforzar los sistemas de protección y justicia.
En palabras de la Defensora del Pueblo, Angela Russo, “garantizar los derechos de los niños de las comunidades indígenas es una responsabilidad compartida del Estado”, subrayando que escuchar a la niñez es una obligación de derechos humanos y una condición para que las políticas públicas respondan realmente a sus necesidades.
También mencionó que escuchar sus voces no solo responde a este mandato, sino a la protección de sus derechos, ya que es un acto de reconocimiento y permite analizar su realidad, expresar su preocupación y aportar soluciones.
La niñez de estas comunidades representa una parte fundamental de la diversidad cultural y humana de Panamá, manifestó.
Por su parte, Olga Isaza, Directora Regional Adjunta de UNICEF, afirmó que “este documento es una herramienta para la acción, para fortalecer los recursos de los pueblos indígenas. Cuando garantizamos los derechos de las comunidades, fortalecemos la cohesión social y construimos un país más justo para todos y todas”.
De igual manera, la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas de Panamá (CONAMUIP), Sonia Henríquez, participó en el proceso, reafirmando que trabajar en conjunto con los caciques de las diferentes comarcas es clave para fortalecer las instituciones y tener una mirada desde la cultura hacia la vulnerabilidad de los derechos de la niñez indígena.
"El diálogo que hemos sostenido con las diferentes instituciones participantes ha sido crucial, ya que nos ha permitido visibilizar y expresar las necesidades de nuestras comunidades. De esta manera, buscamos que las instituciones puedan brindar una mirada más enfocada en la realidad y las necesidades de los niños, niñas y adolescentes de nuestras comarcas", dijo Henríquez.
Agregó que el trabajo realizado para la elaboración de este informe representa un logro muy importante para todos, especialmente porque contribuye, según mencionó, a visibilizar las condiciones y necesidades de nuestra niñez y adolescencia, y fortalece su compromiso con su bienestar y desarrollo.
Además, el informe recoge testimonios de niños y adolescentes que manifestaron la necesidad de inclusión y respeto a su identidad cultural, señalando que la discriminación y los prejuicios continúan afectando su autoestima y oportunidades de desarrollo.
En este sentido, se plantea que respetar las culturas y tradiciones de cada comunidad es esencial para garantizar la igualdad de oportunidades y construir políticas públicas más inclusivas.
Waigdily Gernado, en representación de los jóvenes de las comarcas, manifestó que todos los niños de las diferentes comunidades tienen un deseo conjunto: que velen por sus derechos y no sean vulnerados.
"Somos diferentes niños con diferentes culturas, diferentes lenguas y diferentes comunidades. Queremos crecer seguros, felices, estudiar, tener oportunidades y sentirnos orgullosos de quienes somos", subrayó.
"Este informe nos permitió decir lo que pensamos, lo que sentimos y lo que necesitamos. Cuando las personas adultas escuchan a los niños y niñas, pueden tomar mejores decisiones", destacó.
De manera complementaria, se subraya que garantizar los derechos de la niñez indígena no solo es una obligación legal, sino también una oportunidad para fortalecer la cohesión social y promover un país más equitativo.
Por último, la Defensoría del Pueblo anunció que dará seguimiento a las recomendaciones mediante acciones de monitoreo, incidencia y articulación con instituciones del Estado y pueblos indígenas, con el objetivo de avanzar hacia una protección integral, inclusiva y efectiva de los derechos de la niñez indígena en Panamá.