Reunión con China debe priorizar enfoque técnico
Las autoridades panameñas, según el presidente de Apademar, Belisario Porras, deben utilizar a su favor las estadísticas de años pasados.
La delegación panameña, liderada por el administrador de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), Luis Roquebert, viajará a China del 16 al 18 de julio. Cortesía
La misión diplomática que viajará a China para encontrar una solución a la detención del buque de bandera panameña, a juicio de Belisario Porras, presidente de la Asociación Panameña de Derecho Marítimo (Apademar), más que procurar un razonamiento jurídico o político, debe enfocarse en conocer los fundamentos técnicos que sustentan estas acciones, utilizando a su favor las estadísticas de años pasados y el "excelente" historial que ha demostrado en el Memorando de Entendimiento de Tokio (Tokio MOU).
Aunque reconoció que cualquier país tiene el derecho soberano de inspeccionar las naves que arriben a sus puertos, sostuvo que el regreso de Panamá a la lista blanca del Memorando de Entendimiento de París (Paris MOU) podría convertirse en un arma de persuasión indirecta ante el "incongruente" trato que reciben sus naves en puertos chinos.
El encuentro, en este sentido, debería permitir que se llegue a un consenso entre los técnicos de ambas naciones para la aplicación del criterio de detención a las inspecciones navales que se realicen en el futuro.
Señaló que, de continuar estas acciones, el registro local podría caer en la lista gris o negra del Tokio MOU, lo que conllevaría un impacto comercial importante para el país y la pérdida masiva de armadores, debido a que el cambio de estatus traería consigo mayores inspecciones del ente rector de puertos.
"Caer en una lista negra definitivamente causaría un efecto muy negativo ante el usuario de esa región", expresó a Panamá América.
El presidente de Apademar explicó que, si bien es cierto que existen mecanismos de apelación que los armadores pueden interponer cuando consideren que las detenciones son improcedentes, el primero, un proceso legal ante la autoridad del Estado rector del puerto que emitió la orden, y el segundo, una revisión a través de un comité de panel de revisión de detenciones del Tokio MOU, estos suelen ser algo burocráticos y no suspenden los efectos de las inmovilizaciones; por ende, muchas veces desisten de estos recursos.
Agregó que lo sucedido con China, de cierta manera, prepara al país para lidiar con grandes potencias, no solo como registro; por ello, más que crear limitaciones a las navieras, se deben reforzar los mecanismos de preinspección a los buques que van a puertos de alto riesgo.
Los estadounidenses, por su parte, insisten en que la retención de buques en puertos chinos busca castigar a Panamá por el fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que declaró inconstitucional el contrato de Panama Ports Company (PPC) en los puertos de Balboa y Cristóbal.
Laura DiBella, integrante de la Comisión Marítima Federal (FMC) de Estados Unidos, aseguró que estas acciones amenazan con generar repercusiones estratégicas y comerciales a la marina mercante de EE. UU.
La comisionada, aclarando que su opinión no representa la postura del organismo, reiteró que normalizar estas inmovilizaciones establecería un "precedente sumamente perjudicial para las cadenas de suministro internacionales".
DetencionesDatos de la Cámara Marítima de Panamá (CMP) revelan que, de marzo a junio, las retenciones a naves panameñas en puertos chinos han aumentado considerablemente respecto al mismo periodo del año pasado, pasando de 32 embarcaciones, en promedio, a 141, un incremento de 109 acciones, lo que llama la atención de las autoridades.